alzheimer

La buena memoria en los mayores depende de la acetilcolina

Muchas cosas cambian con la edad y la memoria es una de ellas. El envejecimiento causa arrugas en la piel, canas en el pelo y cambios en las cosas que podemos recordar o en la facilidad con la que lo hacemos, aunque ello no suponga en la mayoría de los casos la existencia de una enfermedad.  Muchas personas mayores tienen la percepción subjetiva de que su memoria no es la que era en otros tiempos, pero… ¿de qué depende tener una buena memoria en edades avanzadas?

1eras jornadas para cuidadores de enfermos de alzhéimer FDDUC

Dedicarse a tratar de que el prójimo ponga su cerebro en las mejores condiciones posibles trae muchas satisfacciones. Entre ellas, conocer a gente que está ahí fuera, con la misma ilusión que el equipo de Unobrain, y con propósitos tanto o más loables.

Una de esas personas excepcionales es Pablo Barredo.

Ejercicio físico: una de siete formas de reducir el riesgo de padecer alzhéimer

Aquello de ‘o te mueves, o caducas’ podría aplicarse también a nuestro cerebro, particularmente si tenemos un riesgo elevado de padecer la enfermedad de Alzheimer. Así puede deducirse de una investigación recientemente publicada en Frontiers in Aging Neuroscience (2014) en la que la actividad física  parecía asociarse a una menor atrofia en el hipocampo de personas mayores sanas pero con elevado riesgo de desarrollar esta temida enfermedad.

En el futuro podríamos detectar el alzheimer a través de los sentidos

Cuando Manuel falleció tras meses luchando contra el olvido, su esposa Rosa encontró bajo la cama un papel arrugado que decía "Recuerda tú que puedes". El anciano se había ido marchitando con el paso del tiempo, y su memoria se había ido diluyendo tras la aparición de la terrible enfermedad descrita por Alois Alzheimer en 1901.

678 monjas y 1 científico

El reputado científico David Snowdon tuvo la visión de analizar el cerebro de 678 monjas. La clave del descubrimiento reside en que los cerebros de las monjas tenían los mismos deterioros físicos que los cerebros de enfermos de Alzheimer. Sin embargo, las monjas no mostraban los efectos del Alzheimer permaneciendo totalmente lúcidas hasta el día de su muerte. ¿Por qué? Básicamente porque las monjas, sin saberlo, llevaban a cabo un estilo de vida especialmente saludable para el cerebro.