Amor, pasión, drogas y juego… ¿la misma adicción?

Reynaud y su equipo de colaboradores publicaron en 2010 un amplio artículo en The American Journal of Drug and Alcohol Abuse que en estas fechas próximas a San Valentín merece la pena recuperar. El documento titulado “Is love passion an addictive disorder?” revisaba las características comunes y diferenciales de la pasión amorosa, la adicción al amor y al sexo, el juego patológico y el abuso de sustancias en el contexto de los avances en Neurobiología y Neurociencia.

Por ejemplo, según los autores distinguiríamos entre:

-Pasión amorosa o amor romántico: sería definida como una necesidad natural que implica motivación hacia los otros seres humanos y que nos proporciona fuertes emociones y sensaciones. Según los expertos podría ocurrir hasta 5 veces en la vida y puede durar de semanas a años.

-Adicción al amor: que, más allá del ‘craving’ o ansia, constituye un patrón de relaciones amorosas conducentes al sufrimiento y que se mantienen a pesar de las consecuencias nocivas para el individuo. En este caso no hay estudios sobre su epidemiología pues no se han definido bien sus criterios diagnósticos.

De forma curiosa, Reynaud y cols. explican la convergencia entre el ‘colocón’ por amor  en la fase de luna de miel (en la que hay una exacerbación de emociones, deseo sexual  y fijación por el ser amado) y el ‘colocón’ por drogas. Concretamente compartirían la euforia, la no contemplación de posibles consecuencias adversas, la saliencia y la persistencia en la memoria. Y al mismo tiempo comparten características cuando nos falta el objeto de deseo, incluyendo la irritabilidad, el enfado, los problemas para dormir y la preocupación cognitiva centrada en la búsqueda o encuentro de aquello que deseamos.

A nivel neurobiológico parece que dos sistemas neuroquímicos podrían relacionar el amor apasionado y el abuso de sustancias: uno mediado por la dopamina, y el otro por la vasopresina y la oxitocina. Del mismo modo, algunos estudios de neuroimagen han sugerido que los circuitos neuronales involucrados en pasión y el placer sexual son similares a los implicados en el abuso de sustancias y el juego patológico,  y tienen que ver con la actividad de áreas como el núcleo accumbens, la corteza cingulada anterior, la corteza orbitofrontal y la ínsula.

Es un tema interesante aunque no resuelto… démosle una tregua a San Valentín desde la Neurociencia y disfruta regalándole a tu pareja más salud cerebral.