Al béisbol se juega con la cabeza

¿Qué cualidades son necesarias para ser un buen jugador de béisbol?  ¿Una buena condición física, tal vez? Naturalmente, pero tal vez en un grado menor que en otros deportes. Si nos fiamos de Mike Stadler, psicólogo de la Universidad de Missouri, la diferencia la marca más la mens sana que el corpore sano.

En su libro La psicología del béisbol, Stadler afirma que en el béisbol ganan las buenas cabezas, por varias razones. Para empezar, porque las continuas pausas en el juego hacen que el jugador tenga tiempo de evaluar estrategias en el campo. Por eso los mejores jugadores poseen unas capacidades en el área de las funciones ejecutivas (ese “cerebro dentro del cerebro”) envidiables. Pero además hay que ser capaz de focalizar completamente la atención, prescindir de público, ruido ambiente y cualquier otro distractor y concentrarse exclusivamente en el vuelo de esa bola que separa el éxito del fracaso. Y combinar esa focalización con una capacidad de relajación que mantenga la ansiedad a raya. 

Una de las capacidades más obvias que distinguen al buen jugador de béisbol  del mediocre es una buena percepción visual. Una mayor agudeza visual de los jugadores de un equipo puede marcar la trayectoria de un equipo de manera determinante. O así se deduce de los resultados de un estudio realizado con el equipo de béisbol de la Universidad de California Riverside por investigadores de la propia universidad.

Los highlanders (así se conoce a los jugadores del equipo) se sometieron a un programa de entrenamiento de su percepción visual durante dos meses, a razón de cuatro sesiones semanales de 25 minutos. Después de los dos meses, los jugadores mostraron impresionantes mejoras en su capacidad para, por ejemplo, distinguir la pelota a gran distancia, o en su visión periférica, herramientas básicas para jugar al béisbol de manera competente. Eso se tradujo en unas mejoras medias significativas a la hora de batear o de defender, lo cual redundó en una mejora colectiva en el desempeño del equipo. Tanto que los investigadores calculan que del orden de cinco victorias durante la temporada pueden ser atribuidas a esa mejora en la agudeza visual de los jugadores.

Es probable que no te interese el béisbol. Si es así, has de saber que los buenos resultados de esta investigación han propiciado que ya se esté pensando en aplicar estos programas de entrenamiento a personas afectadas por cataratas o degeneración macular. Y que ganar en percepción es bueno no sólo para deportistas (piensa en los conductores), igual que unas mejores funciones ejecutivas y un mayor control del estrés nos vienen bien a todos.

Y que todas estas capacidades se pueden entrenar.

Y que aquí está Unobrain, para servirte.