Calculadoras humanas y cerebros maravillosos

Hay personas a las que se les dan bien las matemáticas. Y hay otros que simplemente nos dejan pasmados con sus habilidades para el cálculo. Siempre nos llama la atención el caso de esas personas que pueden decirte en qué día de la semana cayó el 11 de noviembre de 1925 sin apenas esfuerzo y a una velocidad asombrosa. Se les ha llamado calculadoras humanas. Algunos son personas con una inteligencia elevada y buena formación que han mejorado sus buenas capacidades con la práctica. Otros, sin embargo,  sufren algún grado de autismo e incluso pueden sufrir retraso mental, lo cual hace aún más increíble su capacidad de calcular.

Una de las cuestiones que nos planteamos en torno a este tema es cómo será el cerebro de estas personas, ¿es como el de todos?, ¿tiene algún área de más tamaño?, ¿consume más energía?, ¿se activa de una forma determinada? Anna Milena Dubischar-Krivec, de la Universidad de Tübingen en Alemania, y otros investigadores han realizado un estudio para arrojar algo de luz sobre este dilema. Utilizando la técnica de magnetoencefalografía han tomado imágenes de un grupo de ‘calculadores con autismo’ y las han comparado con un grupo de ‘calculadores sin autismo’ mientras realizaban 126 tareas en las que el objetivo era estimar rápidamente el día de la semana de una fecha concreta bien del pasado, del presente o del futuro.

Los resultados, publicados hace muy poco en Brain and Cognition (2014), mostraron que los ‘calculadores autistas’ acertaron más veces que los del otro grupo, aunque todos lo hicieron a velocidades comparables.

A nivel cerebral, se encontró que todas estas personas mostraban una activación máxima en la corteza prefrontal (ínsula y giro temporal superior izquierdo sobretodo), que los investigadores asocian con la recuperación de datos verbales, la memoria de trabajo y el proceso de monitorización.

Pero entre ambos grupos había una diferencia. Los datos mostraron que el grupo de personas con trastorno autista activaban también zonas del giro occipital superior, el precúneo y el putamen derechos, relacionadas con el uso de estrategias visoespaciales en la resolución de problemas.

El cerebro es maravilloso. Nos queda mucho por saber de él, pero hay algo que podemos afirmar hoy: ejercitar tu cerebro te permitirá sacarle más partido, así que entrénalo.