¿Puede nuestro cerebro desconectar en vacaciones?

Agosto huele a mar. Sabe a días lejos del mundanal ruido. Y sobre todo, es reflejo de semanas de desconexión de nuestra rutina diaria. Llegan las vacaciones, y con ellas una pequeña pausa tras meses de trabajo, estrés y agotamiento. Nuestro cuerpo dice '¡basta!', y alejados de la oficina, los atascos y la bandeja del correo electrónico, por fin podremos decir que estamos de descanso. ¿O tal vez no?

Aunque las vacaciones estivales sean una de las épocas más esperadas del año, no siempre resulta fácil desconectar por completo de nuestros quehaceres diarios. Salir de la ciudad y escaparnos al mar o a la montaña es uno de nuestros grandes anhelos.

¿Resulta igual de fácil desconectar nuestro cerebro que quedarnos sin cobertura o conexión a Internet en nuestro lugar de descanso? ¿Puede nuestra mente escaparse tan fácilmente del estrés al que está sometida habitualmente?

Estrés - Unobrain

La neurociencia sabe desde hace tiempo que el estrés es malo para la salud. Y en particular, para tu salud cerebral. Excesivas cargas de trabajo y tareas pendientes pueden provocar alteraciones en la morfología y en la función del sistema nervioso central.

Por ejemplo, estudios en roedores han demostrado que el estrés se asocia con remodelaciones de las dendritas de las neuronas. También se han observado cambios en algunas partes del cerebro, tales como el hipocampo, la amígdala o la corteza prefrontal, afectando a funciones como la memoria, el aprendizaje y las respuestas emocionales.

Sin embargo, nuestro cerebro no funciona como una máquina que pueda encenderse o apagarse. Irnos de vacaciones no supone pulsar el botón 'off'. Descansar y desconectar no son sinónimo de ausencia de actividad mental, como demostrarían las investigaciones de Marcus Raichle en los años noventa. Sus estudios concluyeron que el cerebro era en realidad un 'glotón', pues consume constantemente un 20% de la energía que necesita el organismo.

El estado de 'mínima energía' que requiere nuestra mente es conocido en inglés como default mode network. En esta situación de descanso, el cerebro sigue activo, como demostraron recientemente científicos japoneses. En un estudio realizado con 63 voluntarios, vieron cómo aquellas personas con mayor creatividad contaban con un flujo de sangre más elevado en la materia blanca del cerebro (conocida por encargarse del 'cableado' de nuestro ordenador) mientras estaban en período de desconexión. 

Descanso - Unobrain

En otras palabras, nuestro cerebro no descansa nunca. En lugar de considerar a la mente con una máquina que se enciende y apaga, deberíamos pensar más bien en un sistema dinámico que trabaja de manera integral y continua. Por eso es imposible que podamos desconectar por completo en vacaciones.

Lo que sí debemos hacer es evitar las situaciones de estrés y ansiedad. Las vacaciones son el período perfecto para alejarnos de los problemas y dolores de cabeza con los que convivimos a diario. Mientras descansamos, nuestro cerebro se centra en tareas más mundanas, y no por ello menos importantes, como consolidar lo aprendido en nuestra memoria. Nuestro consejo para este verano es que aproveches para descansar y cuidar tu salud cerebral. 

Imágenes | Pixabay, Net_efekt (Flickr), Jason Jones (Flickr)

Para saber más:

- ¿Qué es el estrés?

- Controla el estrés con los juegos de Unobrain