¿Cómo afectan las emociones del día al sueño?

Dormir bien es fundamental para poder responder a todas las demandas que supone cada nuevo día. Seguro que más de uno ha notado que las emociones que ha experimentado durante el día le han afectado a la hora de dormir, aunque no existen muchos estudios sobre los efectos específicos que puede tener una emoción sobre las diferentes fases del sueño y sobre cómo eso se relaciona con nuestro sistema nervioso autónomo.

Pues bien, recientemente se ha publicado un trabajo de investigación sobre estos temas en la revista científica Plos ONE (2015). El estudio, llevado a cabo por la Université de Lille en Francia y por el Ashikaga Institute of Technology en Ashikaga, Japón, ha contado con la participación de 12 voluntarios que tuvieron que dormir 9 noches en el laboratorio.

Antes de dormir, los participantes veían una de tres tipos de películas diferentes: una película que generase emociones positivas, una que las generase negativas o bien una neutra. Cada noche, además, se realizó un estudio polisomnográfico y se tomaron medidas de la actividad electrodérmica (es decir, los cambios en la temperatura y la respuesta de los nervios que se mide a través de la piel).

Tras analizar los resultados, los autores del artículo encontraron varias cosas interesantes:

1. La emoción que indujeron experimentalmente con las películas, aumentó la fase REM del sueño (del inglés Rapid Eye Movement), fase de sueño rápido en la que se mueven los ojos y que se asocia con el sueño paradójico. Este hecho se observó tanto con las emociones positivas como con las negativas, aunque duró más tiempo durante la noche cuando la película generaba emociones positivas.

2. El tipo de película vista antes de dormir (esto es, la emoción generada) afectaba también a la respuesta del sistema nervioso simpático durante otra fase del sueño no REM. En este caso, las películas que alentaban las emociones negativas aumentaban la respuesta nerviosa mientras que las que producían emociones positivas disminuían esa respuesta.

Estos resultados pueden ayudar a explicar por qué algunas veces dormimos peor cuando vemos películas que nos dan miedo, o cuando hemos tenido emociones fuertes negativas durante el día. Así podremos también prevenir el insomnio y cuidar mejor el sueño, una parte fundamental de nuestra salud.