¿Cómo ayuda el ejercicio físico a los niños con déficit de atención?

Los científicos no cesan de buscar las formas de ayudar a los niños que sufren trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). En su búsqueda, se van investigando aspectos como el entrenamiento directo de capacidades cognitivas como la atención o la memoria de trabajo. Por otra parte, un reciente estudio ha demostrado que practicar una actividad física puede ayudarles también. ¿Cómo? Nos lo explican Susanne Ziereis y Petra Jansen, de la Universidad de Regensburg en Alemania, en un artículo recientemente publicado en Research in Developmental Disabilities (2015).

El objetivo de su trabajo fue averiguar si el ejercicio físico mejoraba el funcionamiento cognitivo de un grupo de 43 niños diagnosticados de TDAH, de edades comprendidas entre los 7 y los 12 años. Para ello dividieron el grupo en tres. Dos de esos grupos participaron en uno de dos programas de entrenamiento distintos, y el otro, llamado grupo control, no realizó ninguna actividad (permaneció en ‘lista de espera’).

El primer grupo realizó actividades  basadas en manejo del balón, el equilibrio y la destreza manual, mientras que el segundo grupo entrenó en deporte pero sin un objetivo específico. Todos ellos realizaron una evaluación antes y otra después de las 12 semanas de entrenamiento. En esa evaluación se aplicaban test de memoria de trabajo y rendimiento motor.

Después de recoger y analizar todos los datos, las dos investigadoras encontraron que los dos grupos de actividad física mejoraban en las pruebas que medían la capacidad de memoria de trabajo y el rendimiento motor. Según ellas, sus resultados demuestran que un programa de actividad física, sea específico en algunos ejercicios o no, y que tenga una duración prolongada, tiene efectos positivos en las funciones ejecutivas de los niños con TDAH. Sería entonces una forma más de complementar el tratamiento farmacológico que muchos de estos niños toman, junto con el entrenamiento de capacidades cognitivas o la modificación de conducta.

 

Imagen: Giulio Bernardi (Flickr)