¿Cómo procesa el cerebro los emoticonos? :-)

Cuando escribimos un email, cuando chateamos, al mandar un sms o mientras usamos whatssap es muy posible que se nos cuele un emoticono… como mínimo.  Son como una especie de rostros simplificados, y hay múltiples combinaciones para reflejar diversos estados de ánimo  :-)     ;-)    :-o    :-P   :-(    :-/    8-D

Para un grupo de investigadores australianos, el interés por estas formas de comunicación les ha llevado a plantearse cómo se procesan en el cerebro todos estos simbolitos.  Los curiosos resultados de su estudio se han publicado recientemente en la revista Social Neuroscience (2014).

Aunque la mayoría de las personas sabe interpretar los emoticonos, no hay mucha investigación con respecto a qué sistemas cerebrales se ponen en marcha cuando lo hacemos. Y por ello, Owen Churches y sus colaboradores decidieron analizar lo que sucede con la actividad eléctrica cerebral al ver los iconos, realizando un experimento con potenciales evento-relacionados.

Cuando presentamos una fotografía de un rostro en posición invertida a alguien se produce lo que se denomina ‘efecto de inversión’, y es que el cerebro necesita más tiempo para procesar la información y poder identificarla como una cara. Además, este fenómeno sucede en fases muy tempranas del procesamiento, anteriores a reconocer de quién es el rostro que se presenta. Y es que cuando se voltea la imagen de un rostro, éste debe procesarse por sus rasgos y no por su configuración global. Así, digamos que hay dos mecanismos de percepción diferentes para procesar las caras:

Un mecanismo global, que se activa cuando la cara aparece en posición vertical y se relaciona con la activación de áreas occipitotemporales del cerebro.

Otro mecanismo por rasgos, que se activa cuando la imagen del rostro aparece girada y que se relaciona con áreas del surco occipito-temporal y el giro temporal inferior. A nivel de actividad cerebral, se refleja en una mayor amplitud y latencia de un componente denominado N170, que aparece tras 170 milisegundos de la presentación del estímulo.

Los emoticonos se forman con distintos signos de puntuación como paréntesis, comas, puntos, etc. que de forma individual carecen de significado como ‘cara’. Los autores del artículo plantean que, para que se entiendan como una cara, los emoticonos deben ser procesados directamente con el mecanismo global (y no por rasgos). Pero hasta aquí, no hay más estudios a este respecto.

Para comprobarlo, Owen y su equipo presentaron a 20 participantes tres tipos distintos de imágenes: caras reales, emoticonos de alegría :-) y otras secuencias de caracteres pero sin significado, como por ejemplo  ‘&?, y lo hacían tanto en posición normal como invertida. Como en este ejemplo:

 Los resultados mostraron que, en su posición habitual, los emoticonos producían el mismo componente N170 que las caras humanas, pero con una amplitud incluso mayor. Según los autores, este primer dato podría significar una mayor asignación de atención (captura atencional) por los emoticonos cuando se presentan en posición canónica (la frecuente). Además, cuadraría con su hipótesis de que presentados en su posición habitual, son procesados como caras a través del análisis de su configuración global en áreas occipitotemporales del cerebro.

Sin embargo, cuando los emoticonos son presentados en una posición invertida y éste tipo de procesamiento no es posible, no se observó el esperado aumento en la amplitud del componente en dichas zonas (algo que sí sucedió con los rostros de personas). Los investigadores plantean que esto podría significar que la simbología del emoticono perdería el significado como rostro, lo que no sucede con las caras humanas, y en este sentido serían diferentes.

 En cuanto a la latencia del componente, en ambos tipos de estímulos (emoticonos y caras), se observa que el N170 aparece de forma más tardía cuando su posición es invertida, pero sólo en el caso de las caras humanas esa mayor latencia es significativa. De nuevo parece que al cambiar la posición del emoticono, sus componentes pierden el significado como ‘cara’.

Ahora ya sabemos qué hace tu cerebro cuando tiene un emoticono delante… así que no los cambies de posición y sigue entrenando tu capacidad de percepción con juegos como  Invasores o Adosados.