En el futuro podríamos detectar el alzheimer a través de los sentidos

Cuando Manuel falleció tras meses luchando contra el olvido, su esposa Rosa encontró bajo la cama un papel arrugado que decía "Recuerda tú que puedes". El anciano se había ido marchitando con el paso del tiempo, y su memoria se había ido diluyendo tras la aparición de la terrible enfermedad descrita por Alois Alzheimer en 1901. La que tal vez sea una de las enfermedades neurodegenerativas más terribles, el mal de Alzheimer, fue descrita por el cantautor Andrés Suárez en una de sus mejores letras, "Rosa y Manuel", que cuenta la vida de sus propios abuelos.

La detección del alzheimer es hoy uno de los grandes retos de la medicina. En la actualidad, el diagnóstico de este trastorno neurodegenerativo se realiza demasiado tarde, cuando el cerebro de los pacientes está completamente lleno de placas amiloides y ovillos de fibrina, señales inequívocas del comienzo del deterioro cognitivo. Los tratamientos actuales no llegan a tiempo, ya que las terapias existentes sólo consiguen frenar los síntomas del mal de Alzheimer, y retrasar inicialmente el desarrollo de la también conocida como "enfermedad del olvido". El alzheimer no tiene cura, por lo que resulta fundamental diagnosticarlo antes.

La investigación en biomedicina tiene como objetivo encontrar los biomarcadores que puedan darnos pistas sobre si un paciente desarrollará el mal de Alzheimer años después. Un nuevo trabajo, difundido en la Conferencia Internacional de la Asociación del Alzheimer en Copenhague, ha mostrado que los exámenes de dos de los sentidos (la vista y el olfato) pueden permitirnos hallar pistas para lograr la detección temprana del alzheimer. Los cuatro ensayos clínicos consiguieron diferenciar a los pacientes con alzheimer mediante el análisis de la concentración de la proteína beta-amiloide en sus ojos y en la determinación de su capacidad olfativa.

Neuronas - Unobrain

En primer lugar, los científicos fueron capaces de relacionar la concentración de proteína beta-amiloide en la retina de los voluntarios con los niveles de esta biomolécula en el cerebro. Aquellas personas que tuvieran concentraciones más elevadas en sus ojos, también presentaban niveles más elevados en sus neuronas, aunque éstos últimos no fueran suficientemente altos como para diagnosticar el alzheimer antes. Para analizar la concentración de beta-amiloide, los investigadores desarrollaron un novedoso sistema, basado en la utilización de curcumina, un aditivo alimentario procedente de la cúrcuma.

Este compuesto es capaz de unirse con gran afinidad a la proteína beta-amiloide, y además presenta propiedades fluorescentes, por lo que la detección visual del alzheimer de manera no invasiva podría ser factible a medio plazo. Aunque los resultados definitivos se conocerán a finales de 2014, la investigación preliminar, en la que participaron 40 voluntarios, mostró una sensibilidad del 100% y una especificidad del 80,6%. Las buenas conclusiones nos permiten pensar que este test visual podría complementar a las técnicas de diagnóstico clásicas, entre las que se encuentran el escáner PET, la resonancia magnética y otras evaluaciones clínicas.

La vista no es, sin embargo, el único sentido que podríamos usar para diagnosticar antes el alzheimer. Y es que otros dos estudios presentados en Dinamarca mostraron que aquellos pacientes que comenzaban a desarrollar esta enfermedad perdían poco a poco su capacidad olfativa. Mucho antes de que se manifestaran los primeros signos de deterioro cognitivo, los voluntarios perdían este sentido, probablemente por la muerte de células nerviosas asociadas al olfato.

Olfato - Unobrain

Aunque sus resultados son preliminares, el seguimiento de 757 pacientes mostró que la reducción en las habilidades olfativas era una pista clara en la transición entre los síntomas iniciales de demencia y la aparición del alzheimer. La investigación necesita ahora llevar a cabo estudios con un mayor número de voluntarios para confirmar esa asociación, que permitiría detectar la enfermedad neurodegenerativa mucho antes de que los pacientes comenzaran a sufrir deterioro cognitivo.

A pesar de que actualmente el mal de Alzheimer no tiene cura, la ciencia permite mantener la esperanza de que el diagnóstico precoz y los avances en nuevas terapias puedan ayudar a frenar su aparición y desarrollo. Detectar el alzheimer con los sentidos de la vista y el olfato complementaría las pruebas usadas hoy en día en medicina para diagnosticar esta enfermedad neurodegenerativa. En el futuro, tal vez canciones como la de Andrés Suárez no tengan por qué ser escritas gracias al avance de la investigación.

Imágenes | Dennis Wong (Flickr), Michele Catania (Flickr)

Para saber más: ¿Qué es el Alzheimer?