deterioro cognitivo

Entrenamiento cognitivo para pacientes de cáncer

Entre los efectos secundarios de los tratamientos con quimioterapia se encuentran las quejas de peor funcionamiento cognitivo. Es lo que se ha denominado ‘chemo-fog’ o quimio-niebla, o quimio-cerebro, y que se ha descrito como una dificultad para pensar con claridad, concentrarse, expresarse con fluidez o acordarse de las cosas.

Cambios cerebrales y de memoria en el trastorno bipolar

El trastorno bipolar es un trastorno del estado de ánimo en el que se pueden alternar fases de ánimo depresivo intenso con episodios denominados ‘maníacos’, en los que se observa una energía muy alta, el ánimo tiende a la euforia y la persona muestra una hiperactividad llegando incluso a permanecer varios días sin dormir. Entre las causas de este trastorno está el desequilibrio químico de ciertos neurotransmisores en el cerebro.

El entrenamiento cognitivo ayuda a enfermos de Parkinson

En la enfermedad de Parkinson no sólo hay síntomas motores como los temblores, también hay alteraciones cognitivas entre las que destacan los problemas en la orientación espacial, la flexibilidad mental, la fluidez verbal y alteraciones de memoria que en muchos casos se asociarían con lesiones que afectarían a los lóbulos frontales y sus conexiones con otras zonas como los ganglios basales.

Accidentes isquémicos transitorios: ¿afectan a la cognición?

Cuando alguien sufre un infarto cerebral grave nos resulta lógico pensar que las secuelas son más que probables. Sin embargo, las cosas no son tan intuitivas en aquellos casos en los que se sufre un ‘accidente isquémico transitorio’ o un ‘infarto menor’. Un porcentaje importante de las personas que sufren este tipo de eventos en su cerebro muestran algún tipo de alteración cognitiva que aún no se ha explorado en profundidad.

El dibujo de un reloj para diagnosticar enfermedades

La ciencia avanza que es una barbaridad y, especialmente en el campo de las Neurociencias el avance ha sido espectacular en los últimos 20 años. El desarrollo de nuevas tecnologías ha tenido mucho que ver en este fuerte desarrollo de disciplinas orientadas a conocer mejor el funcionamiento del cerebro, y por supuesto, de las enfermedades que le afectan.