El deterioro cognitivo leve parece afectar a algunas actividades cotidianas

El deterioro cognitivo leve (DCL) es una entidad clínica que se situaría entre los fallos propios del envejecimiento normal y aquellos más severos asociados a cuadros de demencia como el propio de la enfermedad de Alzheimer. Entre los criterios clínicos del DCL se incluyen:

1. Tener quejas de fallos de memoria o de otras funciones (puede ser DCL amnésico o no amnésico )

2. Tener un funcionamiento cognitivo general normal

3. Encontrar un rendimiento bajo para la edad en uno o más dominios cognitivos contrastado en una evaluación neuropsicológica (puede ser DCL de dominio único o multi-dominio)

4. No cumplir los criterios para el diagnóstico de una demencia

5. No se afecta la capacidad funcional, es decir, para realizar actividades de la vida diaria

Este último punto está siendo objeto de discusión. ¿Realmente las personas que tienen un cuadro de DCL son totalmente independientes a nivel funcional? Según han planteado algunos autores, podría ser que, oponiéndose a la visión tradicional, sí que hubiese alteraciones en la capacidad para desenvolverse en la vida cotidiana y para realizar actividades diarias.

Las actividades de la vida diaria (AVD) se han clasificado en dos grandes grupos, las básicas y las de tipo avanzado o instrumental.  Entre las básicas encontramos la capacidad para comer solo, vestirse o asearse, mientras que en las instrumentales o avanzadas se incluyen actividades como gestionar las cuentas bancarias, usar el teléfono o el transporte público. Los expertos asumen que en estas últimas se requieren funciones cognitivas más complejas y por tanto existiría la posibilidad de que estuviesen afectadas en casos de DCL.

Para intentar aclarar en lo posible esta cuestión, Katrin Jekel , de la Universidad de Heidelberg, y un amplio equipo de investigadores de diversos centros a nivel mundial, han revisado todos los estudios publicados sobre esta cuestión desde 1999 hasta 2013. Los resultados de su revisión aparecieron recientemente en Alzheimer’s Research &Therapy (2015) y nos muestran que:

- En un 96% de las publicaciones revisadas, los pacientes con DCL sí presentaban fallos en las actividades instrumentales de la vida diaria.

- La capacidad para gestionar sus finanzas era una de las AVD más frecuentemente afectadas.

- También aparecían como afectadas las capacidades  para tomar la medicación, usar el teléfono, gestionar citas, encontrar cosas en casa y usar la tecnología.

Todas esas capacidades ponen en marcha procesos cognitivos complejos como el cálculo o las funciones ejecutivas.

Lo más interesante es que, al parecer, las personas que sufren un DCL con afectación de las AVD parecen tener más riesgo de evolucionar hacia una enfermedad de Alzheimer que aquellas con DCL sin fallos en las AVD. Como esto es de vital importancia de cara a labores preventivas y paliativas, sería muy positivo encontrar la forma de valorar adecuadamente la independencia funcional y así poder guiar y tratar mejor a los pacientes desde fases más tempranas. Nosotros por ahora te ofrecemos la posibilidad de mantener tu cerebro activo para que no se te oxide. ¡Cuida tu cerebro desde ya!