Las diferentes enfermedades de Alzheimer

Las cosas no siempre son tan sencillas como nos gustaría. Existen muchos tipos de demencias, cada una con sus características cognitivas, conductuales y su patología cerebral. Una de las más prevalentes y mejor conocidas es la enfermedad de Alzheimer, de la que se ha escrito mucho y sigue escribiéndose. Después de muchos años de práctica clínica, de investigaciones y de publicaciones científicas, los expertos están poniendo todos sus esfuerzos en describir los distintos subtipos de enfermos de alzhéimer que existen en función de sus rasgos diferenciales.

Uno de esos trabajos es el publicado recientemente en la revista Brain: A Journal of Neurology (2015) por Rik Ossenkoppele, de la Universidad de California San Francisco, y un amplio equipo de investigadores de diversos centros norteamericanos y europeos. En dicho artículo se describen los rasgos clínicos, neuropatológicos y de neuroimagen de lo que los autores llaman la variante conductual-disejecutiva de la enfermedad de Alzhéimer.

Analizaron retrospectivamente 55 casos que presentaban rasgos característicos de la variante conductual de la enfermedad de alzhéimer y otros 29 de la variante disejecutiva (de ellos incluso disponían de biomarcadores de la enfermedad de alzhéimer), y alcanzaron los siguientes resultados:

En la variante conductual de la enfermedad de Alzheimer, la apatía es uno de los síntomas más prevalentes, y son menos frecuentes otros como la hiperoralidad (comer en exceso, por ejemplo), la perseveración o las compulsiones.

La variante conductual de la enfermedad de Alzheimer se diferenciaría de la demencia frontotemporal en que las alteraciones del comportamiento son más leves y menos frecuentes, y habría más problemas cognitivos como los de la memoria. En este rasgo no se diferenciarían del perfil de enfermo de Alzheimer clásico, con una frecuencia elevada del gen APOE4.

- La variante disejecutiva del alzhéimer presentaría fundamentalmente los problemas cognitivos sin casi alteraciones conductuales y una presencia intermedia del gen APOE4.

Tanto en la variante disejecutiva como en la conductual del alzhéimer, la atrofia cerebral es más predominante en las áreas temporales y parietales del cerebro, en contraposición a la demencia frontotemporal.

Con todos estos hallazgos podemos hacernos una idea de lo complejo que sigue siendo el diagnóstico de enfermedades degenerativas. Además, parece que para afinar en los diagnósticos y el conocimiento sobre estos síndromes desde luego se hace necesaria la colaboración entre diversos profesionales como neurólogos, técnicos de neuroimagen o neuropsicólogos. Todos unidos con un mismo fin: avanzar en el conocimiento que nos permita ganar salud para nuestros cerebros.