ejercicio físico

¿Es cierto eso de ‘me canso solo de pensarlo’?

¿Te vienes a correr? ¿Me ayudas con la mudanza? ¡Este fin de semana toca limpieza general! Ante estas, llamémosles ‘invitaciones’ a la actividad física, más de una vez habrás escuchado un ¡Uy, me canso sólo de pensarlo! Pero, ¿cuánta verdad se esconde detrás de eso que nos parece simplemente una excusa? Un curioso estudio llevado a cabo en el Departamento de Kinesiología de la McMaster University (Canada) nos proporciona algunas respuestas a esta cuestión.

¿Cómo ayuda el ejercicio físico a los niños con déficit de atención?

Los científicos no cesan de buscar las formas de ayudar a los niños que sufren trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). En su búsqueda, se van investigando aspectos como el entrenamiento directo de capacidades cognitivas como la atención o la memoria de trabajo. Por otra parte, un reciente estudio ha demostrado que practicar una actividad física puede ayudarles también. ¿Cómo?

Actividad cerebral y habilidades cognitivas en jugadoras de bádminton

Practicar ejercicio físico es un hábito que ha demostrado sus beneficios a nivel cerebral.  Y esa relación también es a la inversa, es decir, poseer buenas capacidades cognitivas puede convertirte en mejor deportista. Lo hemos visto con futbolistas y con jugadores de béisbol, y ahora le toca el turno a las jugadoras de bádminton.

Entrenar el cerebro para reducir el sedentarismo

Son muchísimos los hallazgos científicos que relacionan la práctica de ejercicio físico con un cerebro más sano y también más eficaz en tareas de atención, memoria y aprendizaje y funciones ejecutivas. Pero es que además, el poseer unas buenas capacidades mentales parece ser fundamental para ser constante en esa práctica deportiva, es decir, para auto-regularse.  Podemos decir entonces que hay bastante evidencia ya en favor de una relación bidireccional entre ejercicio físico y funciones cognitivas.

Levantar pesas puede mejorar tu memoria

Eso de promocionar el ejercicio físico como actividad que ayuda a conseguir una mejor condición cerebral no es nuevo. De hecho, en Unobrain no nos cansamos de hacerlo. Lo que sí es nuevo es fijarse en un tipo de ejercicio físico que no sea aeróbico. Y es que, hasta ahora, las evidencias científicas de una mejora cerebral se centraban en un tipo de ejercicio determinado, básicamente aeróbico y realizado de manera intensa.

Ejercicio físico: bueno para tu corazón y bueno para tu cerebro

Algo que parece ya suficientemente demostrado es que practicando ejercicio físico estamos ayudando a nuestro cerebro a funcionar mejor y a tener una mejor salud. Un equipo de la Universidad de Montreal parece haber encontrado una de las posibles vías por las que este beneficio cerebral tiene lugar.

Ejercicio físico: una de siete formas de reducir el riesgo de padecer alzhéimer

Aquello de ‘o te mueves, o caducas’ podría aplicarse también a nuestro cerebro, particularmente si tenemos un riesgo elevado de padecer la enfermedad de Alzheimer. Así puede deducirse de una investigación recientemente publicada en Frontiers in Aging Neuroscience (2014) en la que la actividad física  parecía asociarse a una menor atrofia en el hipocampo de personas mayores sanas pero con elevado riesgo de desarrollar esta temida enfermedad.

Un cerebro en forma pasa por un corazón sano

“Sursum corda”, que se decía en la misa latina de antaño, castellanizado ahora como “levantemos el corazón”. Es una invocación espiritual, pero nos sirve también a los evangelizadores de esto de la salud cerebral. Nos sirve porque cada día está más claro que un corazón saludable y un cerebro en forma van de la mano.

Hipertensión y cerebro. 1 estudio y 3 consejos.

Primero, el estudio, publicado hace unos días en Neurology, el órgano de la Academia Americana de Neurología. Hecho sobre 4.000 estadounidenses, cuarentones y cincuentones cuya presión sanguínea se midió de manera repetida hace un cuarto de siglo y se vuelve a medir ahora. Además, se examinó a los ahora septuagenarios, vía resonancia magnética funcional y tests cognitivos, buscando signos de deterioro cerebral.