El entrenamiento cognitivo ayuda a enfermos de Parkinson

En la enfermedad de Parkinson no sólo hay síntomas motores como los temblores, también hay alteraciones cognitivas entre las que destacan los problemas en la orientación espacial, la flexibilidad mental, la fluidez verbal y alteraciones de memoria que en muchos casos se asociarían con lesiones que afectarían a los lóbulos frontales y sus conexiones con otras zonas como los ganglios basales.

Ante esta situación, se han realizado esfuerzos por tratar estos síntomas que evidentemente impactan sobre el rendimiento cotidiano de estas personas. Una de las aproximaciones ha sido el entrenamiento cognitivo, una forma de intervención no farmacológica que se lleva a cabo a través de ejercicios mentales específicos.   

La cuestión que surge después de años de investigación es saber si el entrenamiento cognitivo es útil en el tratamiento de los síntomas cognitivos en las personas afectadas de párkinson. Responder a esta pregunta ha sido el objetivo de un equipo de investigadores del Brain and Mind Center en la Universidad de Sydney (Australia). Han realizado un meta-análisis de un total de siete estudios randomizados (en los que se asigna cada participante al azar al grupo de intervención o al grupo de control), incluyendo a un total de 272 pacientes.

Los resultados de la revisión han sido publicados recientemente en la revista científica Neurology (2015) y apuntan a que los mayores beneficios del entrenamiento cognitivo en la enfermedad de Parkinson se han encontrado en funciones cognitivas como la memoria de trabajo, la velocidad de procesamiento y las funciones ejecutivas. Es importante destacar que en ninguno de los estudios revisados se han identificado efectos adversos, lo cual hace del entrenamiento cognitivo una interesante opción.

Los autores de este meta-análisis concluyen su artículo diciendo que, aunque aún sean pocos estudios, la evidencia sugiere que los programas de entrenamiento de funciones cognitivas en el párkinson son modestamente eficaces a la hora de trabajar sobre la cognición en estos pacientes. Evidentemente serán necesarios más estudios, pero a la luz de estos datos, no perderemos nada por recomendar esta opción terapéutica a los afectados.