Escuchar tu música preferida te vuelve más altruista

La música tiene muchos efectos sobre el ser humano. Puede levantarte los ánimos e incluso  si te dedicas a tocar algún instrumento musical de forma profesional la música puede hacer que tu cerebro se modifique. Pero la cosa va más allá. Se ha planteado, además, que la música genera emociones que activarían los circuitos de la empatía en el cerebro y ello podría, a su vez, promover un comportamiento más altruista en las personas. Un curioso experimento ha demostrado que escuchar música puede volvernos más altruistas de cara a los demás. Pero con una salvedad: no vale cualquier música.

El estudio, llevado a cabo por Hajime Fukui y Kumiko Toyoshima, de la Nara University of Education en Japón, contó con la colaboración de 22 estudiantes a los que se pidió que jugaran al ‘Juego del Dictador’ después de escuchar distintos tipos de música.

Los participantes se dividieron en dos grupos, uno llamado ‘Grupo In’ y otro denominado ‘Grupo Out’, y a cada uno se le entregó una camiseta correspondiente con su grupo precisamente para crear la sensación de identidad social y pertenencia a su propio colectivo. Todos ellos jugaron el papel de dictadores en el juego. Una vez asignados los grupos y los roles, a todos ellos se entregó una cantidad de dinero para jugar (que al finalizar deberían devolver). La tarea consistía en asignar la cantidad del dinero disponible que se deseara a una figura presentada en una pantalla de ordenador. Esa figura podía ser hombre o mujer, y podía ser del mismo grupo que el participante o del otro grupo.

Lo relevante del diseño del experimento era el sonido de fondo que se podía escuchar antes o después de realizar esa asignación económica. Por un lado podía presentarse una músicachill’ preferida, definida como aquella que genera una emoción fuerte (por ejemplo que te hace llorar o que te provoca un escalofrío); por otro, una música que desagradaba al participante; y una tercera condición de control en silencio.

Los resultados, publicados recientemente en Frontiers in Psychology (2014), mostraron que todos los participantes (hombres y mujeres) entregaron una cantidad mayor de dinero tras escuchar la música preferida que tras escuchar la que no les gustaba. El silencio no tuvo ningún efecto sobre la asignación de dinero. Y tampoco tuvo ninguna influencia el hecho de que el destinatario del dinero fuera del mismo grupo al que pertenecía ‘el dictador’ o fuera del contrario.  Según concluyen los autores, escuchar una música que te gusta y te emociona, te vuelve más altruista y, al parecer, hace que, entre otras cosas, te vuelvas más generoso con los demás.

Otro motivo más para dedicar un ratito a escuchar música y estimular tu cerebro para sentir emociones positivas.

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Imagen: BEP (Pixabay)