funciones ejecutivas

Entrenar el cerebro para reducir el sedentarismo

Son muchísimos los hallazgos científicos que relacionan la práctica de ejercicio físico con un cerebro más sano y también más eficaz en tareas de atención, memoria y aprendizaje y funciones ejecutivas. Pero es que además, el poseer unas buenas capacidades mentales parece ser fundamental para ser constante en esa práctica deportiva, es decir, para auto-regularse.  Podemos decir entonces que hay bastante evidencia ya en favor de una relación bidireccional entre ejercicio físico y funciones cognitivas.

Posponer la hora de irse a la cama, otra forma de procrastinación

Muchos estudiantes encuentran mil y una excusas para retrasar el momento de ponerse a hacer los deberes o estudiar. Este comportamiento, conocido como procrastinación, también se puede observar cuando evitamos el comienzo de una tarea o la postergamos hasta que ya no hay más remedio que llevarla a cabo. Todas estas formas de retrasar nuestras obligaciones afectan a nuestro rendimiento en el trabajo o en la escuela, además de generar más estrés y ansiedad a medio plazo.

Obesidad adolescente ¿un cerebro distinto?

Según un estudio español realizado por el Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Biomédicas, alrededor de un 21% de los niños y un 14% de los adolescentes tiene obesidad abdominal. La obesidad en nuestros niños y no tan niños es un tema preocupante, y parece que no debería serlo sólo por su salud cardiovascular y la posibilidad de desarrollar una diabetes.

Ejercicio físico: bueno para tu corazón y bueno para tu cerebro

Algo que parece ya suficientemente demostrado es que practicando ejercicio físico estamos ayudando a nuestro cerebro a funcionar mejor y a tener una mejor salud. Un equipo de la Universidad de Montreal parece haber encontrado una de las posibles vías por las que este beneficio cerebral tiene lugar.