Para ganar el Mundial hay que ir bien de cabeza

El fútbol, ese deporte que levanta pasiones en los aficionados, ahora también forma parte de la investigación neurocientífica. Sabemos que el deporte es bueno para el cerebro. Pero lo nuevo es que un cerebro entrenado parece ser bueno para el deporte. Y es que podría llegar un momento en el que, además del clásico reconocimiento médico al que se someten los jugadores, pudiera ser recomendable realizar una evaluación neuropsicológica que nos avance si nuestro posible fichaje  será o no un crack.

La anterior es sólo una de las ideas que se nos ocurren tras leer un reciente artículo publicado en la revista científica PLOS One (2014). El trabajo resume los resultados de un estudio realizado en la VU University de Amsterdam con un total de 126 chavales de entre 8 y 12 años, todos jugadores de fútbol.  La muestra total estaba compuesta por 84 jugadores talentosos que pertenecían a la escuela de un club alemán de la Premier League, quienes se compararon con 42 jugadores amateur. Todos los chicos realizaron diferentes pruebas que evaluaron sus funciones ejecutivas, esas capacidades mentales que nos permiten ajustar nuestro comportamiento al anticiparnos, establecernos metas, planificarnos para conseguirlas y supervisar cada paso. Se utilizaron:

-Stop Signal Task, una tarea que mide la capacidad de inhibición motora. En ella, se pedía que los niños dieran a un botón si aparecía la imagen de un avión, y que no lo hicieran si sobre la imagen aparecía una cruz.

-Attention Network Test, una serie de pruebas que valoran tres variedades de la atención: la alerta, la orientación de la atención y la atención ejecutiva.

-Una tarea de memoria de trabajo visoespacial en la que había que reproducir una serie de movimientos sobre unos círculos amarillos, bien en el mismo orden que el que se observaba inicialmente, o bien en el orden inverso.

Los análisis estadísticos realizados mostraron tres hallazgos fundamentales:

1.Los jugadores talentosos que ya pertenecían a una escuela profesional mostraron mayor capacidad de inhibición motora, que se evidenció en un menor número de errores y en los tiempos de reacción en la tarea Stop Signal.

2.El grupo de futbolistas de más talento tuvo una mayor capacidad de permanecer en estado de alerta, según indicó el resultado en la prueba del Attention Network Test.

3.La calidad de las funciones ejecutivas discriminó con un 89% de precisión los buenos futbolistas de los jugadores amateur.

En el fútbol hay que ser capaz de anticipar y responder rápidamente a los movimientos de los demás jugadores, tanto del equipo rival como del propio, y así, además, adaptarse de forma continuada a situaciones que cambian todo el tiempo. En este sentido, ser capaz de permanecer un tiempo prolongado en estado de alerta pero manteniendo el control inhibitorio podrían ser habilidades esenciales para el éxito en el fútbol, y razonablemente en otros deportes. Seguro que los jugadores de las selecciones mundialistas tendrán sus funciones ejecutivas tan desarrolladas como su técnica futbolística… y si no, les animamos a practicar Brain Fitness para deportistas con Unobrain.