¿Hay sinergias entre el entrenamiento cognitivo y el físico?

Los lectores habituales del blog ya saben lo pesados que nos ponemos con esto del Brain Fitness. Un entrenamiento  cerebral periódico, un estrés bajo control, una dieta sana no sólo para el cuerpo, sino también para el cerebro, y un régimen de ejercicio aeróbico son los cuatro pilares de un cerebro en forma, de un cerebro que nos permita afrontar las exigencias de la vida actual y los peligros cognitivos de la vida futura con ciertas garantías de éxito

Eso está muy bien, pensarán algunos, pero, como a uno o a una la vida no le da para todo lo que tiene que hacer, ¿qué me estoy perdiendo si sólo me apoyo en alguno de esos pilares? O sea, por ejemplo, ¿pierdo los beneficios posibles del entrenamiento cognitivo si no hago ejercicio físico?

La respuesta a esta muy legítima pregunta la tiene Evelyn Shatil, investigadora de Cognifit y del Centro Israelí de Investigación Psicobiológica. En un estudio publicado hace unos meses, Shatil presenta los resultados de una investigación en la que dividió a los sujetos que se prestaron a la misma (adultos seniors) en cuatro grupos. El primer grupo se sometió durante los cuatro meses que duró el estudio a un programa de entrenamiento cognitivo como el que cualquiera que esté leyendo estas líneas puede probar en Unobrain ahora mismo, con juegos desarrollados científicamente. El segundo siguió un programa de ejercicio aeróbico. El tercer grupo combinó ambos programas, entrenamiento cognitivo y ejercicio físico. Finalmente, el cuarto grupo, el grupo control, sustituyó estas actividades por la lectura de libros.

Después de cuatro meses, el resultado fue que se observaron mejoras cognitivas en los cuatro grupos, pero que, por un lado, la lectura de libros era la menos beneficiosa y, por otro, que el hecho de practicar ambas actividades no supuso una mejora importante sobre la práctica de una actividad individual. Es decir, tal y como apuntan otros estudios anteriores, no se observa una sinergia importante en la combinación de pilares.

¿Qué quiere decir esto? Pues que, como se dice habitualmente “todo es bueno para el convento” cerebral. Así que, ánimo, a ponerse esas zapatillas de deporte o el casco de electroencefalografía o a entrar en Unobrain y probar una sesión de entrenamiento cognitivo. ¡Que todo cuenta para poner un cerebro en forma!