Hipertensión y cerebro. 1 estudio y 3 consejos.

Primero, el estudio, publicado hace unos días en Neurology, el órgano de la Academia Americana de Neurología. Hecho sobre 4.000 estadounidenses, cuarentones y cincuentones cuya presión sanguínea se midió de manera repetida hace un cuarto de siglo y se vuelve a medir ahora. Además, se examinó a los ahora septuagenarios, vía resonancia magnética funcional y tests cognitivos, buscando signos de deterioro cerebral.

El resultado del estudio es el que te imaginas y temes, lector hipertenso. Alta presión sanguínea y cerebro no se llevan bien. De hecho, aquellos individuos con hipertensión a los 75 que no mostraban signos de ella a los 50 tenían un 50% más de probabilidades de desarrollar un problema cerebral que los sanos hoy y hace cuarto de siglo.  Lo interesante (y ligeramente deprimente) es que incluso si la persona había sido capaz de remediar los episodios de hipertensión de la cincuentena y en la actualidad no mostraba signos de la misma, su cerebro era más pequeño y con menor materia gris, y la incidencia de problemas cognitivos era significativamente más alta que en los sanos-sanos.

O sea, que si quieres mantener el cerebro en condiciones decentes toca combatir la hipertensión desde ya. Y aquí vienen los tres consejos:

1. Tira el paquete de tabaco y no vuelvas a comprar otro

Hazle caso a la Fundación del Corazón: dejar de fumar es más beneficioso que cualquier medicamento contra la hipertensión.

2. Come con sentido común

Concretamente, preocúpate de tu línea, mantén el colesterol malo a raya, reduce la ingesta de sal a la mitad de la actual (pues la media consumida es el doble de la recomendada por la OMS) y no te pases con el alcohol (un vaso de vino al día como mucho, y no vale ser sobrio entre semana y borrachuzo o borrachuza de sábado).

 3. Corre, nada, pedalea…

O camina. O sube escaleras. Pero dale a tu corazón su ración de ejercicio periódico. El ejercicio aeróbico, además de poner el corazón a tono, te ayudará a evitar el sobrepeso, otro de los grandes amigos de la hipertensión.

Por cierto, hablando de ejercicio periódico y de cosas buenas para el cerebro, ¿has realizado ya tu sesión de entrenamiento cognitivo en Unobrain? ¿No? Pues ya estás tardando.