Human Brain Project, modelizar el cerebro para conocernos a nosotros mismos

Cuando empecé a estudiar el cerebro, hace ya más de treinta años, fue como una relevación, una emoción, algo que me atrapó para siempre. Y desde entonces,  mi obsesión y mi pasión es el estudio del cerebro, para conocerme a mí mismo y también para tratar de ayudar a la sociedad”.

Así definía el neurocientífico Javier de Felipe, profesor de investigación del Instituto Cajal de Madrid, en una charla TEDxTalk su trabajo diario: el reto de desentrañar los misterios que rodean al cerebro y a su funcionamiento. De Felipe es uno de los científicos españoles que acompaña a Henry Makram, de la Escuela Politécnica de Lausana, en la aventura investigadora más importante de este siglo.

Porque si las décadas pasadas estuvieron dominadas por un imparable avance del campo de la física, los próximos años estarán marcados, sin lugar a dudas, por los progresos que se realicen en el conocimiento del cerebro. Con este objetivo nació la iniciativa Human Brain Project, impulsada por la propia Unión Europea con una dotación de mil millones de euros.

DeFelipe - Unobrain

El objetivo principal es, un siglo después de las fundamentales contribuciones de Ramón y Cajal, el conocimiento del diseño de los circuitos neuronales y cómo éstos contribuyen a la organización funcional de nuestra mente. Como dijera el científico aragonés, “todo ser humano puede ser escultor de su propio cerebro”.

No hay duda de que aprender a leer y escribir produce cambios permanentes en nuestra mente. La educación, así como el entrenamiento cerebral (como los juegos que propone Unobrain), permiten mejorar nuestras capacidades cognitivas. ¿Pero cómo se estructuran y organizan los circuitos neuronales para que nuestra mente funcione siempre al unísono, como si de una gran orquesta sinfónica se tratase?

Ésta es la gran pregunta que se realizan desde Human Brain Project: adentrarse en el gran ‘bosque neuronal’ del que habla Javier de Felipe. En los últimos años, los avances en neurociencia han permitido conocer nuestra mente desde la perspectiva genética, molecular, morfológica y fisiológica. Pero queremos saber más. Y para lograrlo, esta iniciativa pionera transformará los datos biológicos de las neuronas en datos matemáticos, para así conocer cómo se ha creado la estructura del cerebro.

Modelización - Unobrain

En otras palabras, los impulsores del Human Brain Project pretenden modelizar el cerebro en un supercomputador, mediante el desarrollo de nuevas herramientas matemáticas y computacionales. Iniciado en octubre de 2013, este consorcio de investigación tiene tres objetivos principales: conocer más sobre la estructura y función del cerebro, entender las causas y acelerar el diagnóstico y tratamiento de enfermedades neurodegenerativas y por último, imitar al cerebro para desarrollar sistemas computacionales que consuman una baja cantidad de energía (como en realidad hacemos con nuestra mente a diario).

España participa de manera activa en la realización de este gran proyecto. Además del grupo de Javier de Felipe del Instituto Cajal, investigadores del Barcelona Supercomputing Center, la Universidad Autónoma de Madrid, la Universitat Pompeu Fabra o el CSIC (entre otras instituciones), forman parte de una iniciativa que promete marcar un antes y un después en la historia de la neurociencia.

Modelizar nuestro cerebro no sólo sentará las bases biológicas fundamentales para entender un poco más su intrigante diseño y su asombroso funcionamiento. También de estas investigaciones obtendremos, tal vez en un tiempo no demasiado lejano, las claves para impulsar el desarrollo de nuevos ordenadores y robots, inspirados en el cerebro.

En definitiva, el Human Brain Project, heredero del anterior Blue Brain Project, convertirá a la Unión Europea en una región líder en la creación de nuevas técnicas para simular y visualizar el 'big data neuronal'. Modelizar nuestra mente no sólo conseguirá desvelar los secretos menos conocidos del cerebro, sino que también servirá, como dice de Felipe, para conocernos mejor a nosotros mismos. 

Imágenes | Javier de Felipe