KC: Un paciente amnésico pero consciente del paso del tiempo

A sus 30 años y como cada día, KC iba en su motocicleta a trabajar. Todo sería distinto esa mañana cuando, en un accidente de tráfico, sufrió un grave traumatismo craneoencefálico. Corría el año 1981 y desde entonces hasta marzo de 2014, fecha de su fallecimiento, KC fue uno de los pacientes más estudiados por psicólogos y neuropsicólogos, entre los que destacaremos a Endel Tulving y  R. Shayna Rosenbaum. Y aún hoy este canadiense sigue contribuyendo a enriquecer el conocimiento científico que tenemos sobre el cerebro.

Las aportaciones más importantes de KC tienen que ver con la memoria episódica, su función más alterada. Sin embargo, gracias a las incontables horas de entrevista y evaluación que se realizaron con él, podemos decir hoy que los pacientes con amnesia episódica pueden ser conscientes del tiempo… en alguna forma. Pero vayamos por partes.

Tras su accidente, KC fue incapaz de aprender o recordar ninguna experiencia nueva, qué comía, quién le visitaba, con quién hablaba por teléfono, dónde iba de viaje… es lo que se conoce como amnesia anterógrada. También sufría amnesia retrógrada, o problemas para recordar las experiencias vitales pasadas al menos algunos años previos al accidente. Todo ello sucedió a consecuencia de una pérdida casi total de sus hipocampos, esas estructuras en forma de caballito de mar localizadas en los lóbulos temporales del cerebro. Y sin embargo, KC conservaba todos sus conocimientos aprendidos sobre el mundo, es decir, la memoria semántica, su inteligencia o su lenguaje.

Tradicionalmente se ha creído que los pacientes así, como KC, con amnesia episódica están ‘perdidos en el tiempo’ ya que este mismo paciente era incapaz de recordar experiencias pasadas vividas en primera persona o de imaginarse a sí mismo en el futuro. Sin embargo, parece que esto no es totalmente cierto, sobre todo cuando contamos con una definición más amplia del concepto de ‘conciencia temporal’. En un estupendo artículo escrito por Craver y sus colaboradores, publicado recientemente en la prestigiosa revista Neuropsychologia (2014), la conciencia temporal podría incluir aspectos como:

-Recordar experiencias pasadas e imaginar experiencias futuras de uno mismo, algo que ya hemos dicho que KC no podía hacer.

-Poseer conocimiento semántico del tiempo, como por ejemplo la fecha de tu nacimiento, saber cuándo falleció un ser querido, si se puede cambiar el pasado o qué es el futuro. Estas son habilidades que KC conservaba.

-Tener actitudes hacia el tiempo, algo que a KC se le valoró con un cuestionario que medía la positividad y la negatividad hacia el pasado o el fatalismo frente al presente. Todas sus puntuaciones fueron normales.

-Poder valorar el futuro. KC, al igual que la población general, prefirió ganar recompensas menores (100$) a corto plazo y demorar para el futuro (a unos 9 años) las recompensas más elevadas (2000$), en una tarea de descuento asociado a la demora.

-Anticipar emociones como el arrepentimiento, que implican cierto aspecto temporal al necesitar imaginar una actitud hacia uno mismo tras un comportamiento a corto que tendrá consecuencias negativas. El conocimiento semántico del arrepentimiento estaba preservado en KC.

Según los autores, sería muy aventurado, después de lo expuesto, decir que KC no dispone de una conciencia del tiempo, al menos de forma general. Y sobre todo, ponen en cuestión la idea generalmente admitida de que el hipocampo es el órgano responsable de la conciencia temporal

Otra vez nos encontramos con esa sensación de que nunca lo sabremos todo sobre el cerebro, pero quizá sea eso lo que más nos gusta de él. Lo que sí sabemos es que puedes cuidarlo practicando un poco de Brain Fitness.