La buena memoria en los mayores depende de la acetilcolina

Muchas cosas cambian con la edad y la memoria es una de ellas. El envejecimiento causa arrugas en la piel, canas en el pelo y cambios en las cosas que podemos recordar o en la facilidad con la que lo hacemos, aunque ello no suponga en la mayoría de los casos la existencia de una enfermedad.  Muchas personas mayores tienen la percepción subjetiva de que su memoria no es la que era en otros tiempos, pero… ¿de qué depende tener una buena memoria en edades avanzadas?

Cada vez se sabe más acerca de lo que conocemos como ‘reserva cognitiva’ y la importancia de trabajar a diario funciones mentales como la concentración o la memoria para poder mantenerlas en forma. La máxima es ‘lo que no se usa, se pierde’, así que ‘a usar’ se ha dicho. Sopas de letras, sudokus, juegos en el móvil e incluso programas de entrenamiento cerebral online son algunas de las actividades a las que podemos recurrir para proteger al cerebro del paso del tiempo.  Y también se sabe más de cómo debe funcionar el cerebro a otro nivel más ‘micro’, el de los neurotransmisores.

Los neurotransmisores son moléculas biológicas que transmiten la información de una neurona a otra, es decir, que permiten la comunicación entre las células nerviosas. Uno de los neurotransmisores más estudiados en relación con la memoria ha sido la acetilcolina, y de hecho se ha encontrado una disminución de la cantidad de este compuesto en personas con enfermedad de alzhéimer.

El buen estado del sistema colinérgico (el que usa acetilcolina) se mide analizando la actividad de la enzima acetilcolinesterasa (que es la que sintetiza la acetilcolina), y esto puede hacerse en vivo utilizando un radiofármaco y la técnica de tomografía por emisión de positrones. Justo eso es lo que ha hecho un grupo de investigadores alemanes, quienes han publicado los resultados de su trabajo en la revista científica Neuroimage (2014). Además de la tomografía por emisión de positrones y una resonancia magnética cerebral, en el estudio se realizó una evaluación neuropsicológica con test de memoria a un grupo de personas sanas de entre 53 y 77 años.

Los resultados de su experimento apuntan en la dirección esperada ya que la actividad de la acetilcolinesterasa en áreas importantes para la memoria y los resultados en pruebas de memoria episódica estaban relacionados según sus datos. Al parecer, una mayor actividad de la enzima en áreas como el lóbulo temporal medial derecho, el cíngulo posterior y el giro frontal medio, podría predecir el mejor rendimiento en los test de memoria y de forma independiente al grado de atrofia cortical de los participantes. Según los investigadores, el buen estado del sistema colinérgico podría explicar, al menos en parte, las diferencias entre personas mayores en cuanto a cómo funciona su memoria.

 

Imagen: talitaraquel (Pixabay)