La música de fondo influye sobre el sabor de lo que comes

Si piensas en salir a cenar el fin de semana quizá te interese seguir leyendo, y es que lo que comemos puede gustarnos más o menos en función de la música de fondo que haya en ese momento. Así lo ha concluido un reciente estudio publicado en la revista Appetite (2014) sobre la influencia de los estilos musicales sobre nuestra percepción de los sabores de distintas comidas.

En el experimento, los participantes probaban una de las dos comidas y seguidamente se les pedía que valorasen su percepción y su impresión general sobre ellas. Alexandra Fiegel y sus colaboradores intentaron averiguar dos cosas:

1.Si la música de fondo de distintos estilos podía influir sobre la percepción de la comida (del sabor y sobre cómo la aceptamos). En este caso manipularon los estilos musicales y pusieron música jazz, rock, hip-hop y clásica mientras los participantes juzgaban los alimentos.

2.Si el efecto de la música, de haberlo, dependía del tipo de comida y de los músicos que tocaban las piezas musicales. Para analizarlo utilizaron una comida ‘emocional’, el chocolate, y otra ‘no emocional’, los pimientos, y además cada pieza musical se presentó tocada por un solo músico o por una banda.

Uno de los hallazgos encontrados fue que a los participantes la comida les gustó más cuando escuchaban jazz que cuando lo hacían oyendo hip-hop, aunque esta influencia sobre la impresión general acerca de la comida sólo se daba con el chocolate (comida ‘emocional’).

En cuanto a la influencia del género musical sobre la evaluación del alimento, tanto de su sabor como su percepción global, sólo se observó cuando la canción era tocada por una sola persona y no por un grupo de músicos.

Una conclusión divertida: si vas a comer chocolate, mejor con música jazz interpretada por un solista. La experiencia podría ser más positiva que en otras condiciones. Música, alimentos y cerebro… todo un mundo por descubrir.