¿La nicotina mejora la memoria?

Esta pregunta no es ni mucho menos fácil de responder. Quizá lo más conveniente sería decir un prudente ‘depende’. Y así puede deducirse de una reciente publicación  de la revista científica European Neuropsychopharmacology (2014) realizada por Peter Niemegeers y su grupo de investigadores.

Los autores explican que, con la edad, se observa en el cerebro una menor disponibilidad de receptores de acetilcolina nicotínicos, lo que podría guardar relación con algunas características cognitivas que aparecen en las personas mayores como los fallos atencionales, de memoria, funciones ejecutivas, procesamiento visoespacial o la menor velocidad de procesamiento de la información.

La nicotina es un agonista de esos receptores de acetilcolina, por lo que se ha propuesto como un posible ‘potenciador cognitivo’. Ya se han encontrado mejorías en la atención y la memoria reciente de personas que fuman en comparación con los no fumadores, aunque estos resultados no son concluyentes en los diversos estudios.

Con esto en mente, los autores escogieron a 16 personas sanas de entre 18 y 30 años (jóvenes) y otras 16 personas de entre 60 y 75 años (mayores). Todos los participantes pasaron por tres fases de intervención de forma aleatorizada: a) tratamiento con 1 miligramo de nicotina; b) tratamiento con 2 miligramos de nicotina; y c) tratamiento con placebo. Cada fase de tratamiento duró tres días, y se les realizaron evaluaciones exhaustivas con pruebas de atención, memoria de trabajo, función psicomotora, reconocimiento de emociones y teoría de la mente.

Los resultados mostraron que la edad era importante al comienzo del estudio, pues los más mayores eran más lentos en sus funciones psicomotoras. En cuanto a los efectos de la nicotina sobre las funciones mentales, en los jóvenes no se observó ningún efecto ni positivo ni negativo sobre la cognición. En el caso de los más mayores, en cambio, se registró una mayor tendencia a responder en tareas de atención (más aciertos pero también más errores) y una alteración en la memoria de trabajo y la memoria visual.

Además, observaron que el nivel cognitivo previo al tratamiento con nicotina o placebo era importante. La nicotina empeoró el rendimiento en los participantes que tenían mejores puntuaciones iniciales, pero aumentó el rendimiento en aquellos que puntuaron más bajo en la línea base. Parece que la nicotina tiene una relación con la cognición en forma de U invertida, como sucede con otros estimulantes, y que las personas mayores son más sensibles a una sobre estimulación nicotínica que los jóvenes.

Nosotros no sabemos si la nicotina podrá ayudarte, pero sí sabemos que entrenar tus capacidades mentales es sano y divertido, y sin efectos secundarios. 

 

Imagen: Cristina Capo (Flickr)