A mayor gestación, mejor cerebro en la preadolescencia

Sobre el rendimiento cognitivo de los niños prematuros se ha escrito mucho. A menudo se ha planteado que gestaciones por debajo de las 37 semanas pueden ir asociadas a alteraciones en el desarrollo neural como por ejemplo poseer un menor volumen del cerebelo, tener menos sustancia blanca y/o gris en el cerebro o incluso mostrar un patrón alterado de conexión entre los hemisferios cerebrales. En esta línea encontramos un reciente estudio realizado por Dae-Jin Kim y sus colaboradores (Neuroimage, 2014), cuyo objetivo ha sido averiguar si una mayor duración de la gestación también tiene efectos, en este caso ventajosos, sobre la organización estructural de las redes cerebrales.

En el experimento participaron 147 niños sanos de entre 6 y 11 años. Todos los niños eran diestros, estaban escolarizados y realizando el curso correspondiente para su edad y no tenían problemas escolares, emocionales o de comportamiento. Todos los niños habían sido fruto de embarazos de entre 29 y 42 semanas, estableciéndose como niños prematuros aquellos que nacieron a menos de 37 semanas de gestación. Así, en total hubo 48 niños prematuros. Para estudiar las redes cerebrales de estos niños se utilizaron imágenes por tensor de difusión y se realizaron tractografías de las fibras de sustancia blanca del cerebro.

Los resultados de los análisis mostraron que a mayor duración de la gestación, más eficiencia de las redes cerebrales tanto a nivel local (entre nodos de información cercanos) como a nivel global. Este hallazgo fue particularmente significativo en el precuneo a nivel bilateral, la corteza parietal superior, la corteza postcentral, le cuneo izquierdo, el cortex calcarino, área cortical occipital superior del lado derecho, cortex frontal superior y corteza supramarginal. Además, según los autores, las gestaciones más largas tienen un efecto añadido. A la luz de los datos, la conectividad entre los centros o ejes de actividad dentro de esa red, y entre ellos y otras áreas cerebrales parece estar aumentada de forma preferencial cuando los embarazos son más largos.

Evidentemente siempre hablamos de estadística en estos temas, y no de casos concretos. Seguro que más de uno está pensando que él o ella fue prematuro y no ha tenido ninguna dificultad en su desarrollo. Claro que puede ser así. Lo que nos dicen los estudios de investigación es que de forma global, unas cosas parecen ir relacionadas con otras, y raramente se realizan afirmaciones tajantes… la ciencia casi nunca avanza tan deprisa como para poder hacer eso. Pero algo que sí podemos afirmar es que el cerebro de niños y adultos posee una capacidad innata para el cambio, para el aprendizaje, que conocemos como plasticidad neural. Gracias a la neuroplasticidad podemos trabajar y entrenar nuestras capacidades mentales para mejorar lo que nos viene de serie, o para sacarle más partido. Como en Unobrain siempre decimos, ‘no tienes porqué conformarte con el cerebro que te ha tocado’. Entrénate y obtén la mejor versión de tu cerebro.

 

Imagen: Eliana Nieves (Flickr)