Memoria, patatas fritas y mujeres jóvenes

“Las personas mayores deben preocuparse por cuidar su memoria”. Este es un mensaje que hace tiempo venimos transmitiendo desde Unobrain. Y  además es algo que sucede de forma natural debido a los cambios en el funcionamiento cognitivo que suceden debido a la edad. Uno de los consejos que se suelen dar, además de mantener un buen nivel de actividad mental y física, es el de cuidar la alimentación, sobre todo en lo relacionado al consumo de grasas por su relación con el deterioro cognitivo en edades avanzadas.

Lo que os contamos en esta ocasión interesa principalmente a mujeres de edades comprendidas entre los 25 y los 48 años. Una investigación reciente les aconseja controlar el consumo de grasas y no sólo por mantener una figura equilibrada. Más allá de los aspectos relacionados con la salud física, parece que el consumo de grasas también afecta negativamente a la cognición en mujeres jóvenes.

E. Leigh Gibson y sus colaboradoras  han publicado hace tan solo unos días (Diciembre, 2013) un interesante artículo en la revista científica Frontiers in Human Neuroscience. Sus resultados son relevantes y novedosos. En su trabajo participaron mujeres jóvenes a las que se realizaron pruebas de memoria verbal, memoria visoespacial y emparejamiento demorado de patrones. Además, se midieron diversos índices metabólicos y se les pidió que durante una semana llevaran un diario de sus comidas para poder analizar el consumo de macronutrientes.

Al analizar los datos, encontraron algunos hallazgos relevantes, controlando variables como le edad, el grado de actividad y el cociente intelectual verbal:

Un mayor consumo de grasas saturadas (mantequilla, cerdo, cordero, huevos, leche…) y grasas trans (las que se suelen encontrar en los snacks, la bollería industrial…) se asoció con un mayor número de errores en la tarea de memoria visoespacial y con un peor recuerdo de palabras (memoria verbal, tanto libre como con claves).

Los niveles de insulina en ayunas correlacionaron positivamente con un peor reconocimiento de palabras en una tarea de memoria verbal.

El nivel total de colesterol en sangre se relacionó con los errores en memoria visoespacial.

Los propios autores reconocen que son necesarios más estudios que corroboren sus hallazgos, como por ejemplo ampliar la muestra de participantes, o replicar el estudio con hombres jóvenes.  Sin embargo, creemos que merece la pena cuidarse por si acaso. Nosotros te planteamos dos alternativas posibles y no excluyentes entre sí: cuida tu alimentación y entrena tu memoria con Unobrain. Así, aunque de vez en cuando te comas unas patatas fritas, tu cerebro podrá soportarlo.