Memorias de la niñez, ¿qué detalles se recuerdan mejor?

Un hecho constatado es que los adultos recordamos más bien poco de nuestras infancias, lo que se ha denominado ‘amnesia infantil’. Nuestros primeros recuerdos suelen datar de los  3-4 años, aunque no será hasta más tarde, en torno a los 6-8 años, que se desarrolla una memoria autobiográfica mejor constituida.

En esta situación nos planteamos una serie de cuestiones: ¿son completos los recuerdos que tengo a los 3 ó 4 años?, ¿cómo de completos y detallados son los primeros recuerdos?, ¿qué cosas se recuerdan mejor?

Patricia Bauer y sus colaboradoras pidieron a 36 mujeres que contaran sus primeros recuerdos varias veces en un período de 4 años (generalmente una vez al año) para analizar la consistencia de la información que estas mujeres transmitían sobre sus primeras memorias infantiles. El estudio, publicado en Consciousness and Cognition (2014), encontró que somos bastante consistentes en aquel que consideramos nuestro primer recuerdo, así como en la forma de contarlo y en la edad que estimamos que teníamos en su momento. Sin embargo, parece que tenemos menos claro el contenido del recuerdo, ya que sólo el 50% de las mujeres contó las mismas cosas en la primera entrevista que en las sucesivas veces que acudió al laboratorio.

Por otro lado, un estudio realizado por investigadores británicos ha concluido que efectivamente los primeros recuerdos completos no se tienen a edades tan tempranas como se pensaba. Los resultados publicados en el Quarterly Journal of Experimental Psychology (2014) muestran como solemos recordar bien detalles sobre tipo de actividad que realizábamos, lugar y personas presentes, pero somos menos fiables en cuanto a otros detalles como la ropa que llevábamos, el tiempo que hacía… Según los investigadores, esto sucedía en el recuerdo tanto de eventos positivos como negativos en torno a los 6 años. Así, parece que ni si quiera a esta edad disponemos aún de la capacidad de configurar un recuerdo completo de los eventos que vivimos.

Ya no somos niños, pero eso no significa que nuestra memoria sea infalible. Por eso te invitamos a mejorar tu memoria mientras, eso sí, te diviertes como lo haría un niño.