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Dios nos cría… y nosotros nos juntamos, pero ¿cómo y por qué?

Somos seres sociales. Salvo raras excepciones nos gusta estar con otras personas, pero no con cualquiera. Cierto es que tendemos a juntarnos con aquellas personas que son más afines a nosotros y esto es lo que se conoce como ‘homofilia’. Tanto es así que la sabiduría popular ha generado refranes o dichos como el que dice ‘Dios los cría y ellos se juntan’, o el de ‘Dime con quién andas y te diré quién eres’. Pero, realmente,… ¿cuáles son las características de los demás que nos llevan a aproximarnos a ellos?

Interpretar un rostro que llora también depende de la música de fondo

Ver aquella película ya clásica hoy de título ‘Sonrisas y lágrimas’ muy posiblemente no hubiera sido lo mismo si en su banda sonora se hubiesen incluido canciones como el ‘Highway to hell’ de la banda de rock AC/DC o el ‘Welcome to the jungle’ de los Guns’n’Roses. Ya sabemos que la música se relaciona con nuestras emociones, pero parece que también con cómo percibimos ciertos comportamientos en los demás, particularmente el llanto.

¿Sabe tu cerebro qué canción suena?

Muchos aficionados a la música son capaces de reconocer y poner título a muchas canciones, sobre todo si son populares. Estás escuchando la radio, o en un bar, suena una canción, la reconocen y allá que se les viene a la cabeza el título de forma inmediata… ¿eres tú uno de esos? La verdad es que es algo que puede resultar divertido, sobre todo cuando estás con amigos.

La música de fondo influye sobre el sabor de lo que comes

Si piensas en salir a cenar el fin de semana quizá te interese seguir leyendo, y es que lo que comemos puede gustarnos más o menos en función de la música de fondo que haya en ese momento. Así lo ha concluido un reciente estudio publicado en la revista Appetite (2014) sobre la influencia de los estilos musicales sobre nuestra percepción de los sabores de distintas comidas.

¿Qué música de fondo debo escoger cuando mi cerebro trabaja?

Los nuevos hallazgos de una investigación realizada por Sara Bottiroli y sus colaboradores parecen concluir que la música a escoger  depende bastante  de en qué esté trabajando tu cerebro. Y es que la música no siempre tiene efectos negativos sobre el aprendizaje y otros procesos mentales simultáneos.

Escuchar tu música preferida te vuelve más altruista

La música tiene muchos efectos sobre el ser humano. Puede levantarte los ánimos e incluso  si te dedicas a tocar algún instrumento musical de forma profesional la música puede hacer que tu cerebro se modifique. Pero la cosa va más allá. Se ha planteado, además, que la música genera emociones que activarían los circuitos de la empatía en el cerebro y ello podría, a su vez, promover un comportamiento más altruista en las personas.