La selección española necesita renovarse (y tu cerebro también)

Hace sólo unas horas, explicábamos que para ganar el Mundial de fútbol había que ir bien de cabeza. Lamentablemente, la imagen que dio ayer la selección española no fue parecida a la que ofreció en Sudáfrica en 2010. El equipo había perdido la garra y el brillo que asombró a medio mundo hace apenas cuatro años. Uno de los jugadores más emblemáticos de la selección, Xavi, vio la derrota contra Chile desde el banquillo, simbolizando la triste noticia de que "nosotros, los de ahora, ya no somos los mismos", parafraseando a Pablo Neruda.

La desilusión que ha generado el gris devenir del equipo español viene acompañada a su vez de tres palabras: "cambio de ciclo". En los partidos contra Holanda y Chile, se ha demostrado que la magia de España se había evaporado. Los pases entre Xavi e Iniesta, los paradones de Iker Casillas o el antiguo blindaje de nuestra defensa, encabezada por Sergio Ramos y Gerard Piqué, se han esfumado. Parece el fin de una época de oro del fútbol nacional. No hay duda: la selección española necesita renovarse.

Al igual que esta generación de futbolistas, el cerebro también debe regenerarse. Los cambios que debe seguir la selección parecen claros: dar paso a una nueva hornada de jugadores, como Thiago, Koke, Carvajal, Javi Martínez, Jesé o Marc Bartra. Al igual que la selección española se ve obligada a renovarse, nuestra mente también debe cambiar cada una de sus piezas, más conocidas como neuronas.

Neuronas - Unobrain

No siempre se había pensado que el cerebro pudiera renovarse. De hecho, hasta finales del siglo pasado, uno de los dogmas fundamentales de la neurociencia sostenía que "la regeneración del sistema nervioso no puede ocurrir en etapas de la vida adulta". Sería en la década de los setenta, a partir de los trabajos de Joseph Altman, cuando la comunidad investigadora comenzaría a comprender que la neurogénesis adulta existía. El cerebro, al igual que la selección española, debe renovarse para no morir.

La investigación de Altman utilizó la técnica de autorradiografía con timidina tritiada para observar y marcar células en división. Gracias a sus estudios, el neurobiólogo estadounidense vio cómo la neurogénesis adulta existía en algunas partes del cerebro de modelos animales, específicamente, en el bulbo olfatorio y en el giro dentado en el hipocampo. Dos décadas después, sus trabajos recibieron la atención que merecían, renovando uno de los dogmas más sólidos que hasta el momento había asentado la neurociencia.

Cerebro - Unobrain

Igual que la nueva generación de futbolistas está llamada a cambiar la selección española, son las células troncales las que asumen la tarea de regenerar el cerebro. Las nuevas investigaciones tratan ahora de preguntarse si la neurogénesis en zonas como el hipocampo tiene algún impacto sobre funciones cognitivas como el aprendizaje o la memoria. Aunque los resultados aún no son concluyentes, sabemos que la mente, al ser capaz de producir nuevas neuronas, puede disfrutar de los efectos positivos del entrenamiento cerebral.

Mantener en forma a nuestro mejor supercomputador no debe sólo ser una obligación, sino que también puede convertirse en una tarea divertida. Con los juegos de Unobrain, puedes ejercitar tu mente de una manera eficaz y motivante. Cambiar el cerebro, al igual que renovar la selección española, debe ser una obligación para cuidar nuestra salud y nuestro futuro.

Imágenes | Agencia EFE