niños

Niños: buena memoria de trabajo para leer mejor

Una de las cosas más importantes que aprenden los niños es la lectura. Y aprender a leer no es lo que se dice una tarea fácil. Para hacerlo bien es evidente que tienen que tener claras las letras y sus combinaciones, pero una vez han aprendido eso y están frente a un texto, es necesario que hagan otras operaciones mentales como descodificar las palabras, coger velocidad a la hora de leer y comprender los materiales leídos.

Los padres, un modelo ‘cerebral’ para la competencia emocional

Los hijos aprenden muchas cosas de sus padres y entre ellas están las habilidades para reconocer y describir las propias emociones. Al menos así se planteaba a pesar de tener poca información de los mecanismos por los que esa transmisión del aprendizaje se lleva a cabo. Precisamente ese fue el objetivo de un reciente estudio llevado a cabo en Estados Unidos.

Obesidad adolescente ¿un cerebro distinto?

Según un estudio español realizado por el Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Biomédicas, alrededor de un 21% de los niños y un 14% de los adolescentes tiene obesidad abdominal. La obesidad en nuestros niños y no tan niños es un tema preocupante, y parece que no debería serlo sólo por su salud cardiovascular y la posibilidad de desarrollar una diabetes.

A tu cerebro le gusta que escribas a mano

Es difícil no pensar en la caligrafía de la misma manera en que se piensa en la pericia en la montura del caballo o en la pesca artesanal, o sea, como un arte que en su día fue útil y que hoy, gracias a la tecnología, queda como actividad recreativa. Pocos son los adultos que escriben a mano de modo sistemático, y a los niños se lo enseñamos cada vez menos. ¿Para qué, si lo que tengan que presentar en el futuro será en formato electrónico a partir de lo que tecleen en sus ordenadores, tabletas, o lo que sea?

Cuando perder la memoria es una buena señal

El título de esta entrada tal vez parezca extraño, al menos a ese amplio segmento de amigos de Unobrain cuya preocupación principal es precisamente la pérdida progresiva de memoria. Pero es cierto, hubo un tiempo en que olvidar lo que uno había hecho tan solo meses antes no era fuente de preocupación, sino de todo lo contrario. O al menos eso afirma un estudio bastante convincente del Hospital Infantil de Toronto.

Personas con déficit de atención con hiperactividad, ¿conducen peor?

Cuando tienes un hijo con lo que se conoce como TDAH, ‘trastorno de déficit de atención con hiperactividad’, una de las primeras preocupaciones se centra en la escuela, en conseguir que rinda académicamente todo lo posible y que no tenga problemas con profesores y compañeros debido a su tendencia a distraerse, ser impulsivo o moverse demasiado, incluso a posibles dificultades para regular sus emociones. Pero tras la niñez viene la adolescencia y llega el momento en el que muchos de estos niños con problemas de atención y funciones ejecutivas quieren aprender a conducir. Es normal, pero aquí cabe hacerse una pregunta: ¿son conductores menos seguros que los que no tienen TDAH?

Efectos cerebrales de la televisión en los niños

Cuanta más materia gris mejor, ¿no es cierto?

Pues no necesariamente. Al menos para los niños que ven televisión con asiduidad. Y es que, según los investigadores de la Universidad de Tohoku que realizaron un estudio con 276 niños y jóvenes japoneses de entre 5 y 18 años que veían televisión entre cero y cuatro horas al día, el incremento de volumen de la masa gris alrededor de ciertas áreas del cerebro de los más teleadictos no es una buena noticia.