Números de colores y palabras con sabor

Pues sí, por extraño que parezca hay personas que poseen una percepción del mundo distinta a la mayoría. Hay personas que al oír palabras perciben sabores de forma simultánea. Otros son los que ven los números colocados en el espacio a su alrededor, o los que ponen colores a las notas musicales… Son los llamados ‘sinestetas’ y son más de los que se cree, aunque  desde luego mantienen el interés y la curiosidad de científicos y no científicos.

La sinestesia es un fenómeno neurológico cuya característica principal es la activación de dos sistemas sensoriales a la vez cuando en realidad sólo uno de ellos recibió estimulación directa. Por ejemplo, podemos escuchar un número (estimulando el sistema auditivo) y además de oírlo podemos ‘verlo’ de un determinado color (activándose el sistema visual que no fue estimulado directamente).

Un equipo de investigadores españoles acaba de publicar un artículo en la revista Neurología (2015) en la que se aproxima a esta entidad neurológica con el objetivo de establecer con qué frecuencia se presenta en población española, puesto que no hay muchos estudios previos sobre ello.

En el estudio participaron un total de 803 personas a las que se les aplicó un cuestionario sobre sinestesia. Según los datos, un total de casi el 14% de los encuestados experimenta algún tipo de sinestesia

Al parecer, el tipo de sinestesia más frecuente (casi un 45% de los casos) es la que activa simultáneamente conceptos temporales con configuraciones espaciales, por ejemplo percibir cada día de la semana o los meses del año de colores diferentes.  Este grupo sería seguido por los sinestetas de sonido-color (aproximadamente un 34% de los casos encontrados), que perciben los acordes musicales de diferentes colores o los sonidos de los diferentes instrumentos musicales de colores particulares.

Los resultados de esta investigación, según los autores, muestran la gran variabilidad de formas de sinestesia que existen, combinando diferentes aspectos de cada modalidad sensorial. Y por otro lado, la alta prevalencia del fenómeno en la población, considerado como no patológico (no es una enfermedad), lo hace más atractivo aún para investigadores y personas interesadas por el cerebro y su funcionamiento. Nos queda todavía mucho por descubrir de este órgano nuestro tan maravilloso…