¿Perros con efecto anti-estrés?

Pues parece que sí. Los perros tendrían cierto efecto anti-estrés, aunque sería limitado. Encontramos una explicación más detallada en un reciente artículo publicado en Frontiers in Psychology (2014), donde un equipo de investigadores alemanes describen su trabajo experimental.

En el estudio participaron un total de 80 mujeres sanas, con el objetivo de averiguar si la presencia de un perro afable y tranquilo conseguía reducir los niveles de estrés y ansiedad durante la visión de una película que generaba estrés traumático.

Para valorar el efecto anti-estrés de los perros, dividieron a las mueres en cuatro grupos que veían la película en cuatro condiciones distintas:

a.Con la compañía de un perro real y dócil.

b.Acompañados de una persona agradable.

c. En presencia de un perro de juguete.

d.En soledad.

Los resultados de las pruebas mostraron que la presencia de un perro mientras se visionaba la película conseguía reducir en los participantes del grupo ‘a’ la percepción subjetiva de estrés, comparándolo con aquellos que simplemente se acompañaban con un perro de juguete o los que veían el video a solas. Así, tener la compañía de un perro podría ser de igual ayuda que tener el apoyo social de una persona.

Por otro lado, no hubo diferencias entre grupos en las medidas fisiológicas que se tomaron, sugiriendo que el efecto anti-estrés de los perros parece estar limitado a la percepción subjetiva de las personas  sin afectar a las variables de tipo fisiológico (como la tasa cardiaca, por ejemplo).

Una de las implicaciones a tener en cuenta es la necesidad de ayudar a personas con trastornos de ansiedad a reducir no sólo su sensación subjetiva de estrés sino a controlar también las respuestas asociadas a nivel fisiológico. Aunque tener un perro no sea suficiente para reducir el estrés por completo, quizá sea una buena herramienta para combinar con otros métodos como la meditación o el ejercicio físico.

 

Imagen: 123090 (Flickr)