Personas con puntos de vista semejantes tienen cerebros sincronizados

Es un gusto compartir puntos de vista semejantes con otras personas, y además eso facilita mucho la buena comunicación entre seres humanos. Quizá sea eso uno de los motivos por los que tenemos unos amigos y no otros. Cuando dos personas son capaces de entender el mundo de una manera semejante, lo que hacen es compartir esquemas parecidos de interpretación de la realidad, prestan atención a aspectos semejantes de la información y la interpretan de forma parecida. Pero… ¿sucede eso realmente en el cerebro de esas dos personas? Pues parece que así es, o así lo han descrito Juha M. Lahnakoski y sus colaboradores finlandeses en una reciente publicación científica (2014).

En su experimento participaron 33 personas sanas a las que se realizaron resonancias magnéticas funcionales mientras veían una película de 10 minutos. Dicho vídeo se reproducía dos veces, y la tarea que se solicitaba a los individuos era distinta cada vez. En la primera ocasión se les pedía que asumieran una perspectiva social como ‘detectives’, mientras que en la segunda vez se les pedía que tomaran la perspectiva de un ‘decorador de interiores’, la cual en principio tendría un carácter ‘no social’.

Tras los análisis estadísticos correspondientes mostraron que cuando los participantes mostraban el mismo punto de vista durante la película (bien como detectives o como decorador de interiores) se registraba una correlación más grande entre los sujetos en la actividad encontrada en diversas áreas cerebrales, concretamente en el giro parahipocámpico, la corteza parietal posterior y la corteza occipital lateral.

Según los investigadores, esta sincronización en la actividad cerebral de personas que asumen puntos de vista semejantes podría ser una explicación a nivel neural de cómo se comparten las formas de percibir y comprender el entorno. Una curiosidad cerebral más que compartir con tus amigos... ¡y no olvides que puede que lo seáis porque vuestros cerebros estén sincronizados!

Imagen: Kathleen Tyler Conklin (Flickr)