¿Predice el temperamento quién dejará de fumar?

Dejar de fumar es uno de los propósitos más populares de cara al año nuevo. Sin embargo, no todo el mundo lo consigue, y surge así la cuestión de si podemos predecir quiénes serán los ‘elegidos’ a través de sus rasgos de temperamento o su impulsividad. Sabemos que ciertas características cognitivas y de personalidad, como la impulsividad, se relacionan con la conducta adictiva. Diversos investigadores de la Universidad de Granada han realizado un experimento  (2014) para analizar el poder predictivo de la impulsividad y otras variables en el éxito de un grupo de 140 personas que deseaban dejar de fumar.

Los participantes acudieron a un servicio clínico para dejar de fumar y allí se evaluó su carácter y su impulsividad de varias formas distintas:

1.Se valoró su temperamento con el Inventario de Temperamento y Carácter

2.Se les aplicó la Escala Barratt de Impulsividad

3.Se evaluó su impulsividad a nivel cognitivo con una tarea Go/No Go, con el Iowa Gamblig Test y con una tarea de descuento por demora.

El estado del tratamiento se valoró de forma presencial en diversos momentos temporales (que se recordaban a los participantes por teléfono) a los 3, los 6 y los 12 meses, codificándose como ‘abandono’, ‘recaída’ o ‘abstinencia’. Los datos fueron contrastados con una medida de los niveles de hemoglobina en una co-oximetría.

Tras analizar los resultados, Francisca López-Torrecillas y sus colaboradores encontraron que las puntuaciones mayores en las dimensiones de personalidad llamadas ‘búsqueda de novedad’ y ‘dependencia de la recompensa’ y en la impulsividad (como rasgo) predecían una peor persistencia en el programa de abandono tabáquico. También encontraron que las puntuaciones más altas en otra dimensión del temperamento, la ‘persistencia’, predecían significativamente la recaída en el hábito, junto con la mayor impulsividad (no planificación) y el peor rendimiento en la tarea de toma de decisiones Iowa Gambling Task.

Estas conclusiones son interesantes ya que permiten plantear sugerencias de intervención que favorezcan el éxito de los programas para dejar de fumar. Sería interesante comprobar el efecto de programas de intervención cognitiva y de personalidad sobre la capacidad de los usuarios para conseguir abandonar el tabaco.

 

 

Imagen: Global Panorama (Flickr)