Pupilas que delatan (o cómo saber si alguien te está escuchando)

¿Me estás escuchando? Cuántas veces habremos hecho esa pregunta a alguien mientras le hablábamos…  Seguro que más de una, especialmente si a nuestro alrededor hay distractores como otros ruidos y otras personas hablando. Y es que en muchas ocasiones oír no es suficiente: hay que prestar atención y enterarse bien del mensaje. Un recado, una noticia, una instrucción, pueden ser de gran importancia para un momento o actividad en particular.

¿Cómo saber si nuestro interlocutor verdaderamente nos escucha con atención? Adriana Zekveld y su equipo de colaboradores han publicado un artículo recientemente (Neuroimage, 2014) en el que parecen haber encontrado una de las claves. Ellos parten de la idea de que el aumento del tamaño de la pupila (una respuesta fisiológica) puede reflejar procesos de esfuerzo atencional en condiciones de escucha no muy favorables. Han intentado demostrar este hecho utilizando imágenes de resonancia magnética funcional  para relacionar esa dilatación pupilar con los correlatos neurales durante la comprensión de oraciones presentadas auditivamente y  degradadas bien en el 50% o bien en el 84% de su totalidad  (lo que significa que en esos porcentajes las frases eran ininteligibles).

En su experimento participaron 17 personas sin problemas de audición. Las frases se presentaban de tres formas distintas:

a)Una voz femenina decía las oraciones mientras había un ruido fluctuante de fondo.

b)Las frases aparecían enmascaradas por una sola voz masculina.

c)Las frases se enmascaraban con una reproducción de la voz humana hecha por el sistema Vocoder.

El rendimiento se compararía con dos condiciones control:

d)Conversación clara en un fondo silencioso.

e)Ensayos en los que sólo había silencio y ausencia de voz.

Los resultados mostraron que los individuos participantes dilataron más sus pupilas cuando el contenido de las oraciones estaba degradado al 50%. Además, también se observó una dilatación pupilar mayor cuando el audio se enmascaraba con la voz masculina (condición b), es decir, con otra conversación simultánea. A nivel cerebral, las imágenes cerebrales mostraron que en esta condición hubo una activación significativa en el giro temporal superior bilateral. Y de forma interesante se observó que cuando había más dilatación pupilar, también había más activación en el giro temporal superior bilateral, así como en la corteza cingulada anterior doral y ventral bilateral y en distingas áreas frontales.

Estos datos apoyarían la idea de que podemos saber que una persona está esforzándose por escuchar al mostrar sus pupilas dilatadas. Y a través de este patrón podríamos saber que está poniendo en marcha procesos auditivos  y cognitivos para intentar comprender lo que se dice en una conversación cuando se encuentra en un contexto con distractores como otras personas hablando al mismo tiempo.

Ahora bien, si eres tú el que quiere concentrarse mejor y rendir mejor en las tareas, no esperes a que tus pupilas se dilaten. Pon en marcha tu cerebro y entrena tu capacidad de atención para inhibir mejor las distracciones. ¿Te animas?

Imagen: Kenny Rivas (Flickr)