¿Qué me pongo? Un poco de ciencia sobre moda

Todos los días igual. Uno se planta delante del armario y se pregunta a sí mismo qué modelito escogerá hoy, prestando especial atención a que los colores de las prendas que selecciona combinen bien. Y sin embargo, sabemos poco sobre los principios psicológicos que nos llevan a preferir unas combinaciones de colores u otras en nuestra ropa. En un curioso estudio, Kurt Gray y otros investigadores estadounidenses, han abordado estos temas con el objetivo de averiguar si el denominado ‘Principio de Goldilocks’ puede predecir que ciertas combinaciones se pongan más o menos de moda en ropa tanto de hombres como de mujeres.

Para comenzar, explicaremos qué es eso del Principio de Goldilocks. Este principio se comprende muy bien si pensamos en la fábula de Los Tres Osos. En esa fábula, la niña conocida como Ricitos de Oro se metió en una casa que no conocía, en la que vivían tres osos: Mamá Oso, Papá Oso y el Hijito Oso. Allí encontró tres cuencos de sopa que variaban en su temperatura, así pues había uno muy caliente, otro muy frío y un tercero templado (del osito), que es el que prefirió Ricitos de Oro. Algo semejante sucedió con los sillones de los osos, de los cuales escogió nuevamente el del osito por no ser ni muy duro ni muy blando, y con las camas, en la que su elección fue la de tamaño mediano. Atendiendo a la moraleja, lo que nos enseña el relato es que cuando para algo existen dos valores extremos opuestos, existe un punto intermedio donde los beneficios son mayores o las condiciones más idóneas para nuestras necesidades. En el experimento, Gray y su equipo intentaron ver si este principio podría explicar las preferencias en la moda, pues sugeriría que las mejores combinaciones de colores serían aquellas en las que no son ni muy parecidos ni muy chocantes.

Para poner a prueba sus hipótesis contaron con la colaboración de 239 personas a las que expusieron paneles independientes con imágenes de ropa de hombre y de mujer. En esos paneles aparecían 4 de 30 posibles combinaciones distintas de colores en las distintas prendas. Los participantes debían valorar cómo de buenas eran las prendas mostradas, como de moda les parecían y cuánto les gustaban a ellos.

Los análisis estadísticos mostraron que lo que se consideraba como más de moda según los participantes eran, de forma significativa, los trajes en los que la combinación de colores no era ni demasiado distinta (muy chocante) ni demasiado coordinada. Así, los trajes más de moda eran aquellos cuyos colores combinaban moderadamente y no aquellos que usaban combinaciones de colores que eran muy semejantes ni aquellos cuyos colores no combinaban en absoluto.

Según los autores, sus hallazgos apoyarían la hipótesis más general sobre la estética, basada en el ‘Principio de Goldilocks’, según la cual la preferencia está en el equilibrio entre la simplicidad y la complejidad. Este conocimiento puede tener relevancia en los negocios relacionados con la moda e incluso podría mejorar nuestras relaciones interpersonales.