¿Qué pasa en tu cerebro al leer una novela de suspense?

Una de las cosas que aprovechamos a hacer en vacaciones es la lectura. A muchas personas les encantan las novelas de suspense, que mantienen en un hilo al lector para ofrecer, las más de las veces, un final sorprendente e inesperado. Bien, desde Unobrain hemos hecho patente muchas veces la importancia de la lectura para el cerebro, pero nunca pudimos afinar tanto como en esta ocasión. Un reciente artículo publicado en PLOS One (2015) nos describe qué es lo que sucede en el cerebro cuando leemos una novela de misterio.

El estudio ha sido realizado por Moritz Lehne, de la Freie Universität Berlin, y un equipo de colaboradores de otros centros alemanes. Como explican los autores en su artículo, al igual que la música, la lectura, o más bien las historias que recibimos a través de los libros, pueden evocar muchos tipos de emociones. En las novelas de suspense, éste se construye, según argumentan, sobre la base de las expectativas, la anticipación y la predicción, todos ellos procesos cognitivos cuya base está en el cerebro. No obstante, no hay muchos estudios que hayan centrado su atención en analizar cómo sucede todo ello en ese órgano nuestro. Este grupo de investigadores lo ha hecho utilizando imágenes de resonancia magnética funcional de un grupo de 23 personas mientras leían un pasaje de una novela de suspense titulada ‘El hombre de arena’ (E.T.A. Hoffman).

Mientras los participantes leían la novela se tomaban imágenes de su funcionamiento cerebral, y después de leer los pasajes de la novela se les pedía que valorasen el grado de suspense que les había generado cada vez. Tras analizar los resultados de las pruebas de neuroimagen, se observó que el grado de suspense sentido se relacionaba con la actividad de la corteza frontal medial, otras áreas frontales bilaterales, la corteza premotora lateral, y zonas temporales y temporo-parietales posteriores. Los autores concluyen explicando que el suspense tal como lo experimentamos parece relacionarse con la activación de áreas cerebrales implicadas en lo que conocemos comocognición social’ (entender la mente de los otros, por ejemplo) y la realización de inferencias predictivas.

Si no te atrae el suspense, escoge otro tipo de novelas, pero desde luego no dejes de leer. Es un hábito más que saludable para tu cerebro y como te hemos contado, activa múltiples zonas que participan en otros procesos… lo que se dice un buen ejercicio cerebral.