Sacerdotes védicos y memorias prodigiosas

Muchas personas se quejan de tener mala memoria mientras que otras presumen de tener una capacidad estupenda para recordar información aprendida a lo largo de la vida. En resumen, la memoria es una de esas capacidades mentales que siempre nos trae de cabeza… y en la cabeza está la clave de una memoria excepcional, como han demostrado Giridhar P. Kalamangalam y Timothy M. Ellmore.

Estos dos investigadores norteamericanos han analizado los cerebros de un grupo de 11 sacerdotes védicos, una religión hindú basada en 4 textos llamados Vedas, y que es anterior al hinduismo actual. Una de las particularidades de esta práctica religiosa es el recitado oral de los himnos, que a su vez estos sacerdotes aprendieron únicamente a través de la tradición oral. Según la tradición, no podía ser de otro modo ya que diversas maldiciones recaerían sobre aquellos que pusieran dichos himnos por escrito o a los que los leyeran.

Como uno puede imaginarse, memorizar tal cantidad de textos y de esa forma, requiere muchas horas de práctica a lo largo de la vida (en estos sacerdotes el entrenamiento duró de 8 a 12 años), y es presumible pensar que los cerebros de estos sacerdotes también experimentarán cambios significativos. Los resultados del estudio, publicados recientemente en Frontiers of Human Neuroscience (2014) indican que así es.

Tras analizar las imágenes de resonancia magnética, los autores encontraron que algunas áreas de la corteza cerebral de los sacerdotes tenían más grosor que las de un grupo de control no dedicado a estas prácticas religiosas. Concretamente encontraron estos rasgos cerebrales en regiones de la corteza prefrontal izquierda y del lóbulo temporal derecho.

¿Qué relación guardarían estos cambios cerebrales con la memoria semántica excepcional de los sacerdotes? Según los investigadores, el mayor grosor de la corteza temporal derecha podría asociarse al procesamiento repetido de información verbal auditiva, al transmitirse los textos de forma oral durante años. Los cambios en las áreas prefrontales izquierdas se relacionan con los procesos de codificación y la recuperación de información verbal cuando los Vedas tienen que aprenderse y recitarse de memoria.

La moraleja de esta historia es que si quieres una buena memoria, deberás entrenarla. Y no se trata de practicar un día ni dos, sino de establecer el entrenamiento como un hábito más de tu vida. No lo dudes, mejorar la memoria es posible y que tu cerebro cambie con ello, también.

Imagen: Simon  (Pixabay)