Los secretos de la mujer más vieja del mundo

Acaba de cumplir 127 años y se cree que es la mujer más vieja del mundo. Leandra Becerra nació en México el 31 de agosto de 1887 y lo mejor es que a pesar de su avanzada edad, esta mujer ha disfrutado de una vejez más que saludable. Según sus familiares, su salud es buena. Más allá de unas cataratas y problemas auditivos, Leandra no padece hipertensión, ni diabetes y parece mantener bastante claras sus ideas.

Sería muy interesante mantener una conversación con Leandra y poder disfrutar de primera mano su siglo y cuarto de experiencia vital y de participación en la historia contemporánea… ¡si hasta dice que conoció a Pancho Villa!... Suele contar historias de la época revolucionaria y cantar antiguas canciones que aprendió de sus padres artistas. Pero por encima de todo sería fantástico que nos contara cómo ha vivido, cuáles son sus secretos para una vida tan larga y tan plena, como puede deducirse de sus 20 nietos, 73 bisnietos y 55 tataranietos.

Según Leandra, ella nunca cuidó particularmente su alimentación (adora el chocolate y los frijoles con tortillas) o su salud, pero sin embargo dice una de sus bisnietas que hasta hace pocos años se mantuvo totalmente activa, cosiendo y tejiendo. La familia cree que este alto nivel de actividad podría ser uno de los secretos de su longevidad, aunque también incluyen los días de sueño y por supuesto el cariño de su amplísima familia.

Nos preocupa vivir. Vivir muchos años. Y ya hace algunas décadas que se concede un valor mayor también a la calidad de esa vida. Ya no nos basta con estar aquí, sino que deseamos poder disfrutar de las cosas, en ausencia de dolor y de enfermedades. Para ello nos hemos aprendido de memoria la lección de cuidar el cuerpo de cuello para abajo. Hacer dieta y cuidar la alimentación, practicar ejercicio físico, todo para mantener el corazón sano. Pero todavía hoy nos cuesta entender  la necesidad de cuidar aquello que tenemos de cuello para arriba, ese órgano fundamental que mantiene nuestra identidad y nuestra capacidad de gobernar los años que vivamos: el cerebro. En Unobrain te recomendamos que no te olvides de crear hábitos saludables para tu cerebro: come sano; entrena tu memoria, tu capacidad de concentración o tus habilidades perceptivas; haz deporte; y controla tus niveles de estrés. Así tu cerebro también durará 100 años.

 

Imagen: Angeloux (Flickr)