Seis consejos para mejorar tu memoria

La ciencia sigue avanzando y cada vez son más los estudios que intentan averiguar cómo proteger y/o mejorar ese bien tan preciado nuestro, la memoria. Esa función que sabemos que se deteriora con la edad y que sin embargo, es la que cada día nos permite realizar cosas tan básicas como reconocernos en el espejo, conducir hasta el trabajo, acordarnos de los recados que hay que hacer a la vuelta o sacar las mejores notas en nuestros exámenes. Si a ti también te preocupa tu memoria, te presentamos 6 nuevos estudios sobre qué hacer para cuidarla.

UNO - Un café después de estudiar: este dato ha sido demostrado por Borota y sus colaboradores, y aparece publicado en Nature Neuroscience (2014). Los autores realizaron una investigación en la que encontraron que administrar una dosis de cafeína después de la fase de estudio de una tarea de memoria, mejoraba significativamente el rendimiento en la fase de recuerdo 24 horas después, comparado con un placebo. Concluyen que esa dosis de cafeína parece actuar favoreciendo la consolidación de la nueva información aprendida en la memoria.

DOS - El poder del bilingüismo: al parecer ser bilingüe podría tener efectos positivos sobre la memoria de episodios no lingüísticos. Scott Schoreder y Viorica Marian, de la Northwestern University describen los distintos efectos que puede tener el ser bilingüe sobre la memoria episódica. Aunque no parece ser muy positivo para la memoria verbal posiblemente por fallos en los mecanismos léxicos, sí parece aumentar el rendimiento en tareas de memoria episódica no verbal. Según los autores, quizá se deba a un mejor uso de los procesos de control ejecutivo que facilitarían la memoria.

TRES - Entrenar la memoria: Katharina Zinke y varios colaboradores han descrito (Developmental Psychology, 2014)que entrenar la memoria de trabajo no sólo mejoró el rendimiento en las actividades practicadas, sino que también produjo un aumento del rendimiento en otras pruebas de memoria de trabajo no entrenadas y en una tarea asociada a la inteligencia fluida. Y lo mejor, es que en los participantes, personas adultas de entre 65 y 95 años, las mejoras se mantuvieron estables a los nueve meses.

CUATRO - Dormir de un tirón: un reciente estudio (Takeuchi y cols., 2014) informa de los beneficios de dormir sin grandes despertares durante la noche para la organización de la memoria. En su trabajo, los participantes estudiaron una lista de palabras  y resultó que aquellos que habían dormido mejor (pasaron despiertos menos de una hora por la noche) puntuaron mejor en un índice de agrupación semántica, una estrategia de organización de la información aprendida, en categorías por significado, por ejemplo animales, frutas, países…

CINCO - Ojo con la música: Sona Matloubi y su grupo de investigadores han publicado en la revista Audiology (2014) un experimento en el que comprobaron que el efecto de la música era perjudicial cuando se trataba de aprender y recordar una lista de palabras. Así, al menos para los materiales auditivo-verbales, la música podría actuar como una interferencia, reduciendo la cantidad de información que se puede aprender.

SEIS - Haz ejercicio físico: Un estudio publicado en The Journals of Gerontology (2014) trae nuevamente a escena la importancia de mantenerse activo para el bienestar cerebral. Los datos de neuroimagen de 276 personas mayores demostraron que el grupo ‘activo’ poseía una mejor integridad microestructural en las áreas cerebrales relacionadas con la memoria (lóbulo temporal medial y corteza cingulada).

Te hemos dado los argumentos, ahora de ti depende poner el empeño en cuidar tu cerebro para mantenerlo joven y sano. ¡Empieza ahora a practicar el Brain Fitness!