Sexo al volante… una distracción en los más jóvenes

Estamos acostumbrados a recibir mensajes sobre lo importante que es controlar algunos hábitos a la hora de manejar un vehículo. No beber alcohol si vas a conducir, no utilizar el teléfono móvil… y ahora podemos añadir con base científica el consejo de no practicar sexo. Así lo concluye un reciente estudio publicado en la revista Accident Analysis & Prevention (2014) y basado en las valoraciones de más de 700 estudiantes de la Universidad de Midwestern.

Al volante hay que distribuir los recursos de atención entre múltiples tareas y todo ello sucede en un entorno cambiante de forma continuada. Niños que juegan con balones, perros que corren, otros vehículos, señales de tráfico, semáforos que varían de color, … un montón de estímulos a los que atender y responder. Cualquier actividad que nos distraiga de ello, a pesar de ser procesos bastante automáticos en conductores expertos, aumenta el riesgo de sufrir un accidente. Pero es verdad que sobre la práctica de sexo al volante no se ha investigado mucho. ¿Es frecuente?¿qué consecuencias tiene?¿realmente la gente que lo hace tiene más accidentes?

En la investigación en cuestión los participantes, en su mayoría mujeres, respondieron a una encuesta online sobe la práctica del sexo cuando iban en coche. Del total de personas que contestaron, alrededor del 30% de los hombres y del 9 % de las mujeres habían conducido y practicado el sexo al mismo tiempo en alguna ocasión. Según los datos, lo más frecuente fue la práctica del sexo oral (un 70% aproximadamente) seguido de los tocamientos en zonas genitales (sobre un 70%), y sólo un 11% tuvo un episodio de sexo con penetración durante la conducción. Los análisis estadísticos revelaron que los episodios sexuales tenían una duración media de entre 1 y 10 minutos y al preguntar sobre la velocidad a la que conducían durante el acto sexual, alrededor de la mitad de los participantes contestó que conducía a velocidades de unos 98 a 129 kilómetros por hora.

Después de todos estos datos, lo siguiente que se nos pasa por la cabeza es si todo ello ha llevado a una mayor probabilidad de sufrir un accidente de tráfico. Los investigadores encontraron que, como consecuencia de la práctica de sexo durante la conducción, los conductores cometían una serie de infracciones de tráfico como aumentar la velocidad, cambiarse de carril en la carretera o soltar el volante. Pero curiosamente, sólo un 1.8% casi tiene un golpe con el coche aunque en realidad ninguno de ellos lo llegó a sufrir. Para explicar el dato, los autores del trabajo realizaron un análisis de regresión de los datos, y encontraron que la probabilidad de tener un accidente de coche sólo se asociaba con el hecho de no tener intenciones de practicar sexo al volante, como si el hecho pillase más por sorpresa al conductor. Para los investigadores, esta práctica es uno de los distractores menos considerados dentro de un vehículo. Si ello supone una falta de atención a la carretera, hay que plantearse políticas preventivas para reducir el riesgo de accidentes y sus consecuencias.

 

Imagen: Maria Ly (Flickr)