Si quieres una buena memoria, sestea

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¿Qué tal echarte una siestecita? Eso es lo que recomiendan los expertos consultados por el Wall Street Journal. Resulta que una horita de siesta ayuda a fijar recuerdos, algo que se asocia a la fase lenta del sueño no REM. ¿Y por qué una hora? Porque dentro de los ciclos de sueño (que duran entre hora y media y dos horas y se repiten durante la noche), eso es lo que se tarda en alcanzar la fase lenta.

Pero eso no es todo. Si lo que queremos no es potenciar la memoria, sino recuperar un estado de alerta, deberemos apuntar a una siesta corta, de 10-20 minutos, y si lo que buscamos es darle un empujón a nuestra creatividad, tendremos que tomarnos nuestro tiempo y completar un ciclo de sueño, o sea, siesta larga de casi dos horas.

¿Algún consejo más de los científicos del sueño? Pues sí:

- para las siestas cortas, dormir en posición no completamente horizontal y, sorpresa, beber una taza de café antes de amodorrarse, para evitar caer en un sueño profundo que derrote el propósito de la siesta, y

- encajar la siesta antes de las 4 p.m. para no interferir con el sueño nocturno.

En fin, esto es como la adopción de la meditación por parte de los mandamases de Silicon Valley. Si el Wall Street Journal, biblia del mundo de los negocios, dice que hay que echarse a dormir, la siesta, tan denostada por nórdicos y anglos como signo de flojera mediterránea, va a ir a misa.

Así pues, el que pueda que se eche una cabezadita después de comer, que ya no tiene por qué sentirse culpable. Y su cerebro se lo agradecerá.

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