Si quieres que confíen en ti, usa aroma de lavanda

El olfato es uno de los sentidos a los que menos atención le solemos prestar y, sin embargo, nos proporciona información muy relevante. Tanto es así que los olores que percibimos podrían incluso participar en nuestros sentimientos y nuestras decisiones. En este sentido, un estudio reciente realizado por Roberta Sellaro y otros investigadores de la Universidad de Leiden nos muestra cómo determinados olores influyen en nuestra sensación de confianza hacia los demás.

Según plantean en un artículo publicado en Frontiers in Psychology (2014), ciertos olores más ‘activantes’ como el de la menta inducirán estados más tendentes a la exclusión de la persona que huele así, mientras que otros como el de lavanda, más ‘calmantes’, generarían una tendencia más incluyente. Para comprobar dicho planteamiento, hicieron que un grupo de participantes realizara el denominado Trust Game (Juego de la Confianza), un juego en el que el grado de confianza interpersonal se mide valorando la cantidad de dinero que un jugador, el ‘fideicomitente’ entrega a otra persona, el ‘fideicomisario’, todo ello mientras eran expuestos al olor de menta o al de lavanda. En este caso, todos los participantes jugaron como ‘fideicomitentes’.

Los resultados mostraron que los jugadores dieron significativamente más dinero al supuesto ‘fideicomisario’ cuando se encontraban bajo el olor de lavanda que cuando el olor era a menta o cuando no había ningún aroma (condición de control).

Según comentan los autores, este hallazgo podría ser relevante en situaciones de interacción como los negocios, el consumo y el trabajo en grupos.

El olfato es un sentido muy importante, no sólo para la confianza interpersonal sino también para la memoria, como han mostrado otros trabajos. Sería interesante analizar si, en esas decisiones, influyen también los posibles recuerdos que los olores evocan en cada uno de nosotros.