El síndrome de Capgras o los familiares impostores

Las personas que sufren el síndrome de Capgras no pueden reconocer a sus familiares y amigos adecuadamente. Los ven, son capaces de identificar sus rostros (afirman que hay parecido físico), pero creen que no son los verdaderos y que han sido suplantados por impostores.

Este trastorno es muy poco frecuente y por ello ha sido poco estudiado. Los afectados podrían identificar rostros familiares pero se ha planteado que no tienen la capacidad de mostrar la respuesta afectiva normal ante ellos. En los estudios clásicos realizados en el pasado se encontró un apoyo para esta explicación, y es que los pacientes no muestran el aumento de respuesta de conductancia de la piel que normalmente se observa ante los rostros de personas conocidas.

Un reciente estudio ha aportado algo más de conocimiento sobre este curioso trastorno. El trabajo ha sido llevado a cabo  por María A. Bobes, del Cuban Center for Neuroscience en la Habana, y varios colaboradores. Utilizaron imágenes por tensor de difusión para analizar las conexiones cerebrales de un paciente con síndrome de Capgras y compararlas con las de otros diez participantes sanos de la misma edad.

Los resultados, publicados recientemente en NeuroImage: Clinical (2016) mostraron que el paciente con síndrome de Capgras tenía algunas conexiones importantes en el reconocimiento de rostros semejantes a los controles sanos. Así, no hubo diferencias entre ellos en las fibras comisurales ni en el fascículo longitudinal superior ni tampoco en el inferior. Sin embargo, sí se encontraron diferencias en el fascículo fronto-occipital inferior izquierdo, que estaba significativamente reducido en comparación con los individuos sanos.

Según los autores del estudio, sus hallazgos podrían significar que el fascículo inferior o vía que une las áreas frontales y occipitales a nivel izquierdo podría participar en el procesamiento afectivo de las caras, algo que podría estar selectivamente alterado en los casos de síndrome de Capgras.

Este tipo de alteración es rara y de solución complicada. De hecho, se ha observado no solo con personas sino también con mascotas. Es un problema que se da en casos de esquizofrenia, algunas lesiones cerebrales y en algunas demencias. No obstante, conocerlo bien ayuda también a caracterizar mejor el funcionamiento normal del cerebro y sus misterios.