Timidez y sociabilidad, ¿cuestión de hormonas y cerebro?

Según Alva Tang y varios investigadores más, es sorprendente lo poco que sabemos sobre las bases biológicas de la timidez y la sociabilidad, dos dimensiones de la personalidad que se observan en muchas culturas. Por ello han dedicado sus esfuerzos a investigar qué relación existe entre los comportamientos ligados a estos rasgos de personalidad y dos aspectos de la biología humana como son las hormonas y los procesos neurales.

En su experimento, publicado recientemente en Frontiers in Psychology (2014), seleccionaron a dos grupos de jóvenes en función de sus puntuaciones en timidez y sociabilidad. De todos ellos tomaron medidas de la respuesta del cortisol (hormona del estrés) al levantarse y analizaron sus respuestas cerebrales a estímulos de amenaza social a través de resonancia magnética funcional.

El análisis de los datos mostró que los participantes más tímidos que además tenían mayor respuesta del cortisol al levantarse mostraron actividad en regiones cerebrales relacionadas con la conciencia y el conflicto emocional, pero eran más sociables que los sujetos tímidos con menor respuesta del cortisol, quienes mostraban actividad en áreas cerebrales asociadas con el miedo y la retirada.

Según los autores, entonces, parece que la actividad cerebral que nos lleva la interacción con los demás o que induce la retirada social estaría influida por los niveles matutinos de la hormona cortisol. Es curioso cómo se van explicando los comportamientos sociales y se van ligando a aspectos psicobiológicos. Y es que el cerebro guarda aún muchos secretos que explican quiénes somos y por qué actuamos como lo hacemos. Por eso es necesario seguir investigando este órgano tan importante, y por eso desde Unobrain siempre te recordamos que cuides tu cerebro, lo protejas y obtengas su máximo potencial.