Trucos para ligar… con base científica

¿Qué cosas son las que hacen que un hombre se perciba como más atractivo para las mujeres? Por curioso que resulte, hay toda una serie de estudios científicos al respecto, intentando descubrir los factores que influyen en la receptividad femenina ante las proposiciones masculinas. Ahí van algunos hallazgos interesantes del equipo liderado por Nicolas Guéguen  de la Universidad de Bretaña-Sud…

Si quieres que te de su teléfono, toca su antebrazo mientras se lo pides. Eso es lo que concluyeron en un estudio publicado en Social Influence en el 2007.

O también puedes vestirte de bombero. Aunque seguramente es una forma más complicada de conseguirlo que otras que te contamos aquí, se ha demostrado que las mujeres dan  más fácilmente su teléfono a un hombre desconocido que se lo pide por la calle si éste va vestido con el uniforme de bombero (Guéguen, 2009).

Y aunque ellas digan que no, la cartera sí que importa. Así que si puedes permitírtelo, pídele su teléfono desde el asiento de un cochazo. En su artículo (2012) Guéguen y Lamy observaron qué sucedía cuando el chico pedía el teléfono a una chica tras bajarse de coches con distinto valor económico. Pues bien, las mujeres eran más propensas a dar su teléfono al desconocido varón cuando éste se bajaba de un coche caro.

Si quieres ser su chico, usa la técnica del pie en la puerta. Lo que significa que des un rodeo y le pidas que haga algo por ti antes de invitarla a tomar algo. Es el truco de preguntar por una dirección o pedir fuego antes de pedirle la cita. Según los investigadores, pedir un primer favor se asoció con una mayor tendencia a aceptar la segunda petición.

Si quieres triunfar, lleva contigo una guitarra. Ya lo decían Tifferet y sus colaboradores en 2012, cuando encontraron que en un experimento hecho en Facebook, las mujeres aceptaban más solicitudes de amistad cuando el chico de la foto llevaba una guitarra. Pero no sólo funciona en internet, sino que, como publicaron recientemente Nicolas Guéguen y su equipo en Psychology of Music (2013), también pasa cuando esa petición se hace cara a cara. En su estudio, se pidió a un chico de 20 años valorado como muy atractivo por un grupo de mujeres, que se acercara a mujeres de entre 18 y 22 años que pasaran por su lado en la calle. Se le dieron instrucciones para que se aproximara con una sonrisa y dijese “Hola. Mi nombre es Antonio. Sólo quería decirte que creo que eres muy guapa. Tengo que ir a trabajar esta tarde, y me preguntaba si me darías tu número de teléfono. Te llamaré más tarde y podemos tomarnos algo juntos en algún sitio”. Había tres condiciones experimentales: el chico ‘con la carcasa de una guitarra’, o llevando una ‘bolsa de deportes’, o no llevando ‘nada en las manos’. Los resultados de este curioso experimento mostraron diferencias significativas en cuanto al número de mujeres que aceptaron darle su número telefónico, con una victoria aplastante para la condición de la guitarra (31% de aceptación) frente a las otras dos condiciones (9% para la condición bolsa de deportes y 14% para la condición ‘nada en las manos’). Uno de los argumentos explicativos a estos datos es que puede que tocar un instrumento musical sea percibido por las mujeres como un rasgo asociado a mejores capacidades intelectuales y físicas en los hombres.

Y si no puedes permitirte una guitarra o temes desafinar, al menos ponle música romántica antes de solicitar su número. Tal como mostraron los datos de Guéguen, Jacob y Lamy (2010) las canciones neutras no consiguen el mismo efecto en las mujeres, al menos en las de su estudio.

Éstas y muchas otras curiosidades más sobre hombres y mujeres, tatuajes, flores, olores, sonrisas y relaciones entre personas forman parte del amplísimo repertorio de publicaciones de Nicolas Guéguen.  Muy recomendable para entender más sobre el género humano.