Tu hígado puede estar robándote la memoria

El hipocampo es una de las grandes estrellas invitadas de este blog. Da igual si hablamos de la meditación o de condiciones médicas extrañas, como aquel paciente que vivía en un eterno presente; como un actor versátil, siempre aparece el hipocampo en un rol principal. Y sí, hoy también es protagonista esta estructura cerebral de capital importancia en la fijación de recuerdos. En el papel del bueno, pues en el del malo tenemos al hígado, ni más ni menos. Y es que resulta que esas pérdidas de memoria que puedes estar notando tengan mucho que ver con la competencia entre nuestros dos actores por un recurso escaso básico para el funcionamiento cerebral.

Así se desprende de los resultados de un estudio hecho con ratones (una vez más) en la Universidad de Rush; ratones con deficiencia de PPAR alfa. ¿Y por qué PPAR alfa? ¿En qué medida es importante esta proteína? Pues bien, los investigadores de la Universidad de Rush han descubierto que la PPAR alfa se utiliza tanto para procesar los recuerdos (hipocampo) como para quemar la grasa corporal (hígado). Es decir, que si el hígado tiene trabajo extra tenderá a “robar” la PPAR alfa reservada para otros usos, fundamentalmente para lubricar los procesos de aprendizaje y memorización, competencia básica del hipocampo. Este fenómeno es el que puede explicar que los adultos con exceso de grasa abdominal tengan 3,6 veces más posibilidades de desarrollar una demencia o una pérdida severa de memoria años más tarde.

El estudio arroja un rayo de esperanza, pues cuando los investigadores inyectaron PPAR alfa en el hipocampo de los ratones, su memoria mejoró sensiblemente, lo cual puede abrir una vía de tratamiento para el alzhéimer y otras demencias. Dicho eso, es sólo una vía posible. De momento, ¿qué tal si nos evitamos disgustos eliminando esa grasa que tanto trabajo le da al hígado y tan mal trata a nuestro amigo, el hipocampo?