Boom, el juego bomba de Unobrain

Continuamente hacemos planes para alcanzar una meta. Intentamos ver el camino correcto y recorrerlo de forma rápida y eficaz. Sin embargo, los caminos pueden cambiar y llevarnos frente a un muro ¿Qué capacidad mental permite trazar un plan y aplicar flexibilidad mental para cambiarlo? Un conjunto de habilidades cognitivas superiores conocidas como funciones ejecutivas.

Las funciones ejecutivas son muy importantes porque permiten construir y llevar a cabo planes, coordinando distintas habilidades cognitivas como la atención, las habilidades motrices, la memoria o la  percepción.

En Unobrain se ofrecen juegos mentales para el entrenamiento del cerebro en cada área específica. Sin embargo, para aplicar estas ganancias adecuadamente, es necesario el entrenamiento del cerebro en las funciones ejecutivas para que las coordine y dirija de forma eficaz.

El juego mental “BOOM” requiere planificar cada movimiento y ser flexible para cambiar de estrategia de la forma más rápida y precisa. Al repetir este juego de forma adaptada al nivel personal, el entrenamiento del cerebro se puede traducir en cambios cerebrales reales gracias a la neuroplasticidad. La neuroplasticidad permite que, al  realizar de forma repetida juegos mentales, las conexiones que  implican realizar esa tarea se vean reforzadas y se consoliden en el cerebro.

Además, estaremos realizando un entrenamiento del cerebro en el área que más nos define como seres humanos, el lóbulo frontal, que se vincula con el procesamiento superior de la información, la toma de decisiones y la personalidad. Ya Baddeley (1986) advirtió la importancia del lóbulo frontal en la coordinación, organización y dirección de la memoria de trabajo.

BOOM también es un juego mental conveniente para la memoria y la percepción. Durante el juego es importante fijar la mirada, recorrer  visualmente todo el camino y, a través de la memoria, recordar los movimientos que conducen a la meta. Como ya hemos mencionado, estas habilidades también se ven reforzadas y potenciadas mediante la neuroplasticidad cerebral.

Potenciar la neuroplasticidad mediante el entrenamiento del cerebro en habilidades como la  memoria que conlleva el juego mental “BOOM”, ayudará a la resolución de situaciones novedosas, tomar decisiones eficazmente y contraatacar el deterioro cognitivo.

Consiste en un entrenamiento del cerebro en el desarrollo de estrategias, flexibilidad mental y memoria necesario para las actividades diarias.

Tanto la memoria como las funciones ejecutivas juegan un papel fundamental en el deterioro cognitivo, siendo las más afectadas con el transcurso de los años. El deterioro cognitivo de la memoria se puede percibir en pequeños olvidos o confusión y las funciones ejecutivas en problemas a la hora de coordinar las distintas habilidades cognitivas.

Mediante el entrenamiento del cerebro y potenciando la neuroplasticidad del lóbulo frontal jugando a BOOM podemos retrasar estas expresiones del deterioro cognitivo en las funciones ejecutivas y la memoria. De esta forma acumularemos una reserva cognitiva de gran magnitud y el deterioro cognitivo será más tardío.

¿A qué esperas? Juega al laberinto BOOM y entrena tus funciones cerebrales superiores.