¿Estás alimentando bien a tu cerebro?

Hoy en día escuchamos a todas horas hablar de nutrición. Es una materia que interesa cada vez a más gente: desde los preocupados por lo que comen por bienestar y salud hasta los que buscan mantener el cuerpo en buena forma. Cuidamos la alimentación por nuestra figura o por órganos como el corazón o el hígado, pero ¿pensamos en el efecto que tienen los alimentos sobre nuestro cerebro? Pocas veces. ¿Sabías que el cerebro ocupa sólo un 2% de nuestro cuerpo y, sin embargo, consume hasta un 20% de toda la glucosa requerida diariamente por todo el organismo? Por ello, es hora de tenerlo en cuenta cuando nos planteamos qué deberíamos comer.

Es difícil hablar de la función sobre el cerebro de los alimentos por separado, ya que es el conjunto de toda la dieta lo que influye en nuestra salud física y cerebral. Existen alimentos con beneficios concretos sobre el cerebro o que pueden potenciar algunas de sus funciones, pero su consumo debe encontrarse dentro de una alimentación saludable y equilibrada. De nada sirve tomar nueces a media tarde si el resto del día saciamos el hambre con comida basura, abusamos de los refrescos o nos olvidamos de la fruta. Es importante seguir una dieta variada, en la que abunden frutas y verduras, con bajo contenido en grasas saturadas y trans, alimentos ricos en Omega 3 y 6, etc. Sin olvidarnos de una buena hidratación. Además, no debemos castigar a nuestro cerebro con malos hábitos como el de no desayunar. Es muy importante realizar 5 comidas al día, todas y cada una son importantes. El cerebro, en condiciones normales, se alimenta exclusivamente de glucosa y al realizar comidas menos abundantes y más frecuentes nos aseguramos de que esté continuamente nutrido, sin obligar al organismo a comprometer su función normal para abastecerlo de la energía que precise.

¿Entiendes ahora la importancia de la alimentación para el órgano “jefe”? Tenemos que nutrirlo correctamente para que pueda desempeñar sus funciones de un modo óptimo. Todos sabemos que es el encargado de enviar la señal para mover un brazo cuando se lo pedimos o generar emociones como la alegría o el miedo, pero todo eso sería imposible si no le proporcionásemos nutrientes.

Llevamos un ritmo de vida acelerado y no le dedicamos a la alimentación la atención que requiere. Falta tiempo y sobran alimentos hipercalóricos en el mercado. Comemos mal, rápido, desequilibrado y, en ocasiones, realizamos dietas estrictas con el objetivo de perder peso que privan al organismo de nutrientes que son fundamentales para su correcto funcionamiento. Actuamos así durante años, despreocupados porque los daños, en la mayoría de los casos, no se apreciarán instantáneamente y, cuando los problemas empiezan, nos surge la duda: “¿Podría haber hecho algo para evitarlo?”. Sí,  pero para ello empieza a cuidar tu cerebro ahora. Una buena alimentación junto con otros hábitos de vida saludables, como hacer ejercicio físico regularmente, nos ayudan a prevenir accidentes cerebrovasculares y enfermedades neurodegenerativas. Es más, no sólo ayuda a prevenir enfermedades, sino que un cerebro bien nutrido rinde mejor en momentos de fatiga, está más atento, se concentra mejor y es capaz de realizar de una manera más eficiente sus funciones básicas diarias.

Una correcta nutrición juega un papel fundamental tanto en el funcionamiento del organismo en general como en el buen funcionamiento de tu cerebro. ¿A qué esperas para empezar a cuidarlo?