Caminar ayuda a recuperarse tras un ictus

Caminar con regularidad, a paso ligero, después de sufrir un derrame cerebral podría ayudar a mejorar la condición física, la movilidad y la calidad de vida, según un estudio publicado en Stroke.
 
Los investigadores dividieron en dos grupos a 128 adultos que habían sobrevivido a un accidente cerebrovascular isquémico o hemorrágico 6-24 meses antes del estudio y que podían caminar de forma independiente, con o sin bastón: un grupo de 64 sujetos que caminó a paso ligero durante 30 minutos tres veces por semana durante tres meses, y un grupo de otros 64 adultos que recibieron masaje terapéutico de la zona afectada pero no realizaron ejercicio supervisado.
 
El grupo que efectuó ejercicio tuvo una mejoría del 16,7% (p = 0,077) en su calidad de vida según la escala SF-36 (36-Item Short Form Health Survey) y podía andar un 17,6% más (p < 0,001) en una prueba de resistencia de seis minutos. También se detectó en este grupo una tasa cardíaca en reposo un 1,5% inferior.
 
Aunque la mayoría de los participantes del estudio eran de raza negra, resultados similares son esperables en cualquier grupo étnico, aunque los resultados no pueden extenderse a pacientes con efectos más graves o que no pueden caminar de forma independiente.